Ante la muerte de la cantante jenni Rivera y seis personas más en la caída del avión que los transportaba de Monterrey a Toluca, la especulación de que podría tratarse de un atentado y no un accidente ha comenzado a difundirse por varios medios de comunicación de México.

Esta versión se desprende de las supuesta amenazas que recibiera la Diva de la Banda del crimen organizado. Fue hace dos años, por la vía de Twitter que supuestos integrantes de un grupo delictivo, porque así se firmaron, la amenazaron de muerte.

En Los Ángeles, California, Jenni desestimó ante las cámaras de televisión las supuestas amenazas: “Me siento feliz, estoy contenta. Para mí nada ha cambiado. Estoy confiada. Siempre he confiado en mi Padre Dios para todas las cosas. Y, en realidad, vuelven a hacer algo grande de algo que no es. No tenemos ningún problema con ningún cártel u organización de ninguna clase, ni tenemos ninguna afiliación con ellos. Eso no significa que no respetamos. Respetamos a muchos”.

“The Huffington Post” dice este día, bajo el encabezado: “¿Accidente o Atentado?”: La tinta todavía no se secó sobre los anuncios del accidente que sufrió el avión que llevaba a la diva mexicoamericana Jenni Rivera y su prematura muerte y ya las especulaciones y los rumores suben de tono, cobran poder, se adueñan del ejercicio mediático e irrumpen inevitablemente. No se pueden frenar.

Y que esos rumores, esas especulaciones y esas conjeturas estén ocupando los titulares en el caso de la muerte de la afamada cantante no sorprende. Porque su vida también –breve, espectacular, de película– abundó en clamores, en incidentes, en espectáculos.

Por eso, casi de inmediato al saberse de la desaparición del avión Learjet 25 que la llevaba de Monterrey a Toluca en México, este domingo, surgieron los interrogantes.

“The Huffington Post” dice que el mensaje, firmado por delincuentes, era el siguiente: “Eres la siguiente a morir”.

Jenni Rivera contestó: “Esa cuenta de Twitter… la de la supuesta amenaza… ya está siendo investigada. Chistosito”.