Miami (EE.UU.), 13 oct (EFE).- La banda de música regional mexicana Calibre 50 presenta en su séptimo álbum, “Desde el rancho”, una imagen más madura que les acerca a sonidos pop con los que quieren llegar a nuevas audiencias de la mano de Ricardo Montaner y Ricardo Arjona.

Después de seis años, los cuatro integrantes de esta agrupación originaria de Mazatlán, en el estado mexicano de Sinaloa, aseguran que han madurado y que no necesitan apoyarse en corridos fuertes que llamen la atención.

“No somos el mismo grupo de 2010, principalmente de corridos, que fue inicialmente una de las cosas que nos abrió las puertas en el mercado muy regional de la música mexicana”, dijo en entrevista con Efe Edén Muñoz, uno de los líderes vocales e intérprete del acordeón.

“Después vas aprendiendo que no te tienes que centralizar en ciertos tipos de música”, agregó el artista, quien explicó que paulatinamente han introducido cambios en la “temática (de las canciones), la producción y la imagen”.

Sin embargo estos cambios no han supuesto abandonar las raíces que les hicieron triunfar y ser en la actualidad uno de los grupos de mayor éxito del género, lo que les llevó esta semana a recibir tres nominaciones a lo Premios de la Radio 2016, que reconocerán el próximo 3 de noviembre lo mejor de la música regional mexicana.

“En este disco regresamos a nuestros orígenes musicales”, señaló Armando Ramos, otro de los cantantes y guitarrista. “Por eso se llama ‘En el rancho’, porque rescatamos la esencia de la música de toda la vida”.

En el nuevo disco, indicó Muñoz, Calibre 50 incluye versiones de “nuestra música mexicana y un tema de Ricardo Arjona, al que le hicimos una versión muy ad hoc”.

La canción “¿Por qué es tan cruel el amor?”, de Arjona, no es la única balada pop que el grupo versiona en este trabajo, pues también llevaron a ritmo norteño “Será”, de Ricardo Montaner, que el cantautor incluyó en su nuevo disco “Ida y Vuelta”, que sale a la venta a finales de este mes.

“Es un disco que sacó él de recopilados (de sus éxitos), pero vienen interpretados por diferentes artistas”, explicó Ramos.

“Estamos bien contentos de haber podido interpretar y hacer este tema al estilo de Calibre 50”.

“Ricardo Montaner es un icono de la música y para nosotros fue un honor poder hacerle este pequeño homenaje”, agregó.

En este cambio también influyó la llegada de los nuevos integrantes de la banda: Alejandro Gaxiola, en la tuba; y Erick García, en la batería, que reemplazaron a Martín López y Augusto Guido, que dejaron Calibre 50 en 2014.

Aunque insisten en que muchos de sus corridos más fuertes como “La fuga de El Chapo” o “El niño sicario” no son más que una versión musicalizada de lo que ven en las noticias, dicen haberse dado cuenta de que “es echarle más gasolina al fuego”, afirmó Muñoz.

Por ello, en “Desde el Rancho”, que salió a la venta a finales de septiembre, apenas hay una canción, “Pa qué me hacen enojar”, que toca el tema de la violencia.

Pero, a pesar de esta nueva forma de ver el género del narcocorrido, reconocieron que seguirán cantando sus temas más populares, pues su público se lo pide.

Reconocieron que la censura que han sufrido en algunos estados mexicanos como Sonora y Sinaloa, donde no les permiten tocar, ha tenido que ver con este replanteamiento del contenido de su música, al igual que el hecho de que ya tienen familia propia.

“Hemos empezado a tener mucho cuidado con la familia, tenemos sobrinos, hijos. A fin de cuenta, Calibre 50 es un conducto hacia la sociedad y queremos dar un buen ejemplo”, dijo el baterista García.

A esto se suma una estrategia para ampliar su mercado y en ella entran las versiones de temas pop y un gran interés por explorar colaboraciones con artistas de otros géneros.

“En Calibre 50 sentimos que esa es una nueva tendencia que vamos marcando a las nuevas generaciones musicales”, señaló Muñoz.

“A la gente le gusta y nosotros también lo disfrutamos. Es un crecimiento para nosotros”, continuó. “Además, el trabajar con gente de diferentes nacionalidades te hace romper tu zona de confort y nuevas fronteras”.

Esa es la meta del grupo para los próximos años. Acaban de terminar una gira por Guatemala y ya tienen fechas fijadas en Costa Rica, Nicaragua, Honduras y El Salvador. “Ya nos conocen en Colombia y Venezuela y tenemos dos temas sonando en Chile”, agregó el artista, que sueña con “conquistar Centro y Suramérica”.