Amsterdam, 21 oct (EFE).- El museo Van Gogh de Amsterdam abrió hoy las puertas de una exposición que analiza la innovación en la pintura del paisaje y la influencia del pintor francés Daubigny (París, 1817-1878) en la pintura de paisaje moderna y en maestros impresionistas como Monet o el propio Van Gogh.

La muestra «Daubigny, Monet, Van Gogh: Impresiones del paisaje», que podrá visitarse hasta el próximo 29 de enero, pretende acercar al público a «la belleza y la importancia» de la obra de Daubigny y «las conexiones con Monet y Van Gogh», explicó a Efe la comisaria de la exposición, Maite van Dijk.

A Daubigny se le ha llegado a calificar como «el padre del impresionismo» dado que su pintura influyó en artistas de la talla de Monet y Van Gogh, hasta el punto de que sin innovadoras prácticas pictóricas no podría entenderse el trabajo de sus sucesores.

Entre las principales enseñanzas que absorbieron artistas jóvenes de las siguientes generaciones destacaron «la nueva composición y perspectiva de sus pinturas, la utilización de paisajes comunes como motivo pictórico, la aplicación pictórica experimental o la pincelada inacabada», agregó Van Dijk.

Así como «la interpretación y representación personal del paisaje» que fue especialmente importante para el desarrollo artístico de Van Gogh, añadió.

Es conocida la admiración de Van Gogh hacia Daubigny y la intensa emoción y sentimiento que mostraban sus pinturas, algo que se hizo explícito en la obra del pintor holandés durante los últimos meses de su vida cuando pintó paisajes en Auvers-sur-Oise, el pueblo donde Daubigny vivió y trabajó.

La escuela de Barbizon, a la que el artista francés perteneció, convirtió el paisaje en tema central de sus obras para las que se inspiraban directamente en plena naturaleza, «un aspecto crucial sin el que no se podría entender el impresionismo».

«La interpretación del paisaje ordinario y cotidiano desde una perspectiva personal y subjetiva representa el corazón de la pintura paisajística moderna del siglo XIX, que influyó absolutamente en los posteriores pintores», destaca van Dijk.

Es famoso el estudio flotante del artista, una embarcación llamada «Botín» que le permitía pintar desde el río y que otorgó «una novedosa perspectiva desde la que observar el paisaje y pintarlo porque fue capaz de ofrecer nuevas composiciones como la de pintar desde el centro de la composición», apuntó la comisaria.

Daubigny fue un pintor que gozó de notorio reconocimiento, aunque según los expertos la pincelada un tanto suelta y «mal acabada» produjo altibajos en la valoración por parte de sus contemporáneos.

Además, la popularidad alcanzada por pintores posteriores del impresionismo tardío como puede ser Monet, pudieron eclipsar su obra añadió Van Dijk.

«El brillo y el color de los impresionistas en general, frente a una paleta un tanto apagada de Daubigny eran y son más atractivos para el público», precisó.