EFE/EPA/MARK R. CRISTINO

Pekín, 21 oct (EFE).- El XX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh) renovará este fin de semana su nuevo órgano directivo tras varios días de reuniones a puerta cerrada y especulaciones sobre quiénes liderarán el régimen durante los próximos cinco años.

El cónclave finaliza este sábado en el Gran Palacio del Pueblo de un Pekín blindado y bajo fuertes restricciones de seguridad, con cuarentenas obligatorias de casi una semana para los periodistas acreditados debido a las draconianas medidas contra la covid.

Estas son las claves del hérmetico evento:

EL SÉQUITO DE XI

Se espera que el actual secretario general de la formación y presidente del país, Xi Jinping, continúe como líder indiscutible del gigante asiático, y las miradas están puestas en quiénes le acompañarán en las más altas esferas del poder.

En cualquier caso, los cambios en la dirección del PCCh tendrán efecto en el Gobierno de China cuando, en marzo de 2023, se celebre la reunión anual de la Asamblea Nacional Popular (Legislativo) y se vote entonces la renovación de diversos cargos estatales.

NUEVO COMITÉ PERMANENTE

Los 2.300 delegados presentes votarán mañana -aunque todo se haya decidido previamente- a los nuevos miembros del Comité Central del PCCh, compuesto por unos 200 miembros y unos 170 suplentes.

Si el protocolo se ajusta al de anteriores Congresos, habrá que esperar al domingo para saber quiénes conforman el todopoderoso Comité Permanente (actualmente, 7 miembros), la máxima cúpula del poder.

RUMORES DE JUBILACIÓN

En el cónclave anterior (2017) entraron cinco nuevas caras en la cúpula y este año los analistas vaticinan que el mandatario dará entrada a cuatro personas: se jubilarían el actual número dos y primer ministro, Li Keqiang; el presidente del legislativo chino, Li Zhanshu (1950); y el dirigente shanghainés Han Zheng (1954).

Habría una cuarta plaza libre que dejaría el ahora viceprimer ministro Wang Yang. Continuarían Zhao Leji (1957), secretario para la temida comisión disciplinaria, y Wang Hunning, «ideólogo» del PCCh y que pasaría a presidir el Legislativo, siempre según las quinielas de los expertos.

LAS CARAS NUEVAS

Si finalmente hasta cuatro personas abandonan el actual Comité Permanente, los candidatos a sustituirles serían todos aliados cercanos a Xi, según los analistas, que destacan las opciones de Li Qiang, actual secretario del PCCh en Shanghái, para convertirse en nuevo número dos y posteriormente primer ministro.

Para las otras tres plazas suenan Ding Xuexiang (1962), director de la oficina general del PCCh; Huang Kunming, jefe del aparato de la propaganda, y los secretarios en Pekín, Chongqing y Cantón (Cai Qi, Chen Miner y Li Xi). Menos posibilidades tendría Hu Chunhua, que sonaba como sucesor natural de Li Keqiang como número dos.

CAMBIO CONSTITUCIONAL

En la escueta agenda divulgada en los últimos meses se incluye la votación de una enmienda a la Constitución del PCCh para cambiar la actual mención al «Pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con características chinas para una nueva era», aprobada en el último Congreso, y sustituirla por «Pensamiento de Xi Jinping».

Este pequeño «detalle» situaría a Xi, según los expertos, a la altura de Mao Zedong en el panteón ideológico del PCCh.

¿RENOVACIÓN EN EXTERIORES?

Otros cambios posibles afectarían al actual titular de la cartera de Exteriores, Wang Yi, que cumplirá 69 años la próxima semana y que podría retirarse en marzo o sustituir a Yang Jiechi, de 72, como director de la Oficina de la Comisión de Exteriores del PCCh.

Si Wang Yi dejara paso a otro canciller suenan para dirigir la diplomacia china nombres como Liu Jieyi, responsable de la Oficina para Asuntos de Taiwán, o Ma Zhaoxu, ahora viceministro de la cartera.

ORIENTACIONES IDEOLÓGICAS

El Congreso no solo servirá para elegir altos cargos y reformar la estructura de la formación, sino que los casi 2.300 delegados presentes revisarán los logros del último lustro y establecerán «orientaciones ideológicas y políticas».

Analistas como Julia Evans-Pritchard, de la firma Capital Economics, destacan que, durante su discurso de inauguración, Xi dejó clara la nueva línea del Partido: «Alejarse de las reformas basadas en el mercado en favor de una campaña dirigida por el estado para aumentar la autosuficiencia», término que el mandatario mencionó hasta seis veces y que estuvo ausente en el cónclave de hace cinco años.

Jesús Centeno

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