Fotografía de archivo de Carlos Tévez (c) y demás jugadores de Boca Juniors celebrando con el trofeo tras ganar la Copa Sudamericana ante Bolívar en el estadio La Bombonera de Buenos Aires (Argentina). EFE/Martín Zabala

Buenos Aires, 29 sep (EFE).- Cantaba el inmortal Carlos Gardel que “veinte años no es nada” y eso seguramente sentirán los creadores de la Copa Sudamericana, cuando Sao Paulo e Independiente del Valle salten este sábado a la cancha para jugar la final de 2022 y este torneo, surgido de las cenizas de otros, cumpla dos décadas.

En concreto, veinte años, un mes y dos días tendrá “La Gran Conquista”, como bautizó la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) a su segundo gran torneo de clubes, cuando este 1 de octubre brasileños y ecuatorianos salten al césped del estadio Mario Alberto Kempes, de la ciudad argentina de Córdoba.

Desde el San Lorenzo argentino, primer campeón, hasta el Athletico Paranaense, que ganó en 2021, 20 equipos de siete países (incluido México, que jugó cuatro como invitado y logró un título) han triunfado en un torneo que relevó a las Copas Merconorte y Mercosur y que tiene reminiscencias de la Copa Conmebol y de la Supercopa Sudamericana, ambas también extintas.

Argentina es el país que acumula más victorias, con 9 (dos para Boca Juniors e Independiente; y una para San Lorenzo, Arsenal, Lanús, River Plate y Defensa y Justicia).

Le sigue Brasil, con 5 (2 para Paranaense y una para Internacional, Sao Paulo y Chapecoense); y Ecuador suma 2: Liga de Quito e Independiente del Valle.

Además, hubo un campeón chileno (Universidad de Chile), un colombiano (Santa Fe), un mexicano (Pachuca) y un peruano (Cienciano).

Por el lado contrario, Uruguay, Venezuela, Paraguay y Bolivia siempre se fueron de vacío en la competición y únicamente el Bolívar de este último país llegó a la final de 2004, aunque perdió ante el Boca Juniors argentino.

DEL IDA Y VUELTA A LA FINAL ÚNICA

El 28 de agosto de 2002 nació la Copa Sudamericana y, desde esa edición hasta 2018, se disputó con un formato de finales a doble partido.

Pero desde 2019 y hasta la actualidad, la Conmebol optó por la final a un solo partido, en busca de un mayor espectáculo y beneficio económico para los países sede por la concentración de aficionados en una sola ciudad, al estilo de las mejores competiciones europeas.

Precisamente uno de los finalistas de 2022, Independiente del Valle, fue el primer campeón con ese formato al imponerse al Colón argentino por 3-1 en Asunción.

Los ecuatorianos y los brasileños del Sao Paulo, también ganadores de la Sudamericana (2012), disputarán, por tanto, la cuarta final bajo el actual sistema.

UN CAMPEÓN EN EL CIELO

De toda la historia de la Copa Sudamericana, el campeón más aplaudido y el de más unánime reconocimiento fue, precisamente, el que jamás llegó a disputar la final de 2016: el Chapecoense brasileño.

El trágico accidente de avión sufrido por su delegación cuando viajaba para jugar con Atlético Nacional, en el que solo sobrevivieron seis de los 77 pasajeros, conmovió a todo el mundo balompédico.

El gran gesto -que también quedó para los anales del torneo- fue la cesión por parte de los colombianos de un título que, dijeron, no les correspondía por no tener rival. Por ello, renunciaron a inscribir su nombre en el palmarés en pro del campeón más llorado.

La aeronave que trasladaba al Chapecoense se estrelló cuando volaba desde Bolivia y antes de alcanzar el aeropuerto José María Córdova, de Medellín.

En esa misma ciudad colombiana, pero en otro aeródromo y en 1935, otro siniestro segó las vidas del ‘Zorzal criollo’ y de su reconocido letrista, Alfredo Le Pera, el mismo que escribió para la posteridad: “Sentir / Que es un soplo la vida / Que veinte años no es nada…”.

Como los que ahora cumple la Copa Sudamericana.

Concepción M. Moreno

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