San Cugat del Vallés (Barcelona), 20 jul (EFE).- La nadadora española Erika Villaécija afronta optimista la prueba de los 10 kilómetros en aguas abiertas de los Mundiales de Kazán, donde confía en estar entre las diez primeras para asegurarse el billete que le dé acceso a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

A sus 31 años, la catalana busca sacarse la espina de los Mundiales de Barcelona 2013, en los que acabó decimoséptima, y disfrutar de su séptima y “seguramente” última participación en esa competición.

“El objetivo es estar entre las diez primeras y antes probar el circuito de los 5 kilómetros. También tengo la posibilidad de nadar los 25 kilómetros”, ha explicado en la jornada de puertas abiertas a los medios de comunicación celebrada en el CAR de San Cugat.

En lo que lleva de año, la barcelonesa se ha centrado exclusivamente en entrenarse para llegar “bien” en la distancia de los 10 kilómetros, disciplina que espera disputar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

“Mi objetivo a largo plazo siempre ha sido ganar una medalla olímpica y el Mundial sería una buena opción para vivir mis cuartos Juegos Olímpicos”, ha subrayado.

Dice tener “muchas ganas” de aterrizar a Kazán y conocer un trazado en el que “la corriente no te viene ni en contra ni a favor” en una parte “muy ancha” del río Kaznka que, en su opinión, le favorece por su estilo.

“Estoy con mucha ilusión y confiada en hacer un buen papel -insiste-. Después de que en Barcelona no saliera del todo bien y acabara tocada, he preparado a consciencia el Mundial y tengo muchas esperanzas en poder hacer una buena competición”.

Sobre las características de la carrera, Villaécija prevé una prueba “rápida, con mucha gente”, en la que deberá “salir entre las primeras y apretar en los metros finales” de una competición que se llevará “quien sea más lista”.

Tras una carrera intensa en la que ha podido probar tanto la velocidad de la piscina y la bravura de las aguas abiertas, la veterana nadadora admite que después de la cita olímpica deberá pensar en la retirada.

“Después de los Juegos Olímpicos estaré satisfecha. Ahora queda disfrutar”, ha asegurado Villécija, quien espera regresar de Rusia con el billete para la que puede ser su última experiencia olímpica.