Toronto (Canadá), 18 jul (EFE).- Más que un nadador de élite, el brasileño Thiago Pereira es un alquimista capaz de convertir en metal, preferiblemente dorado, el agua en la que se sumerge en los Juegos Panamericanos.

Pereira (Volta Redonda, Brasil, 1986) rompió hoy uno de esos récords que quedan en la memoria y son difíciles de superar, el de deportista con mayor número de medallas en esta competición, lo que lo consagra definitivamente como “Mr. Pan”, tal y como se le conoce en Brasil en referencia a los Panamericanos.

Con sus cinco preseas en Toronto, con las que totaliza 15 oros, 4 platas y 4 bronces, el brasileño sobrepasó hoy los 22 metales que el gimnasta cubano Erick López se colgó en los cuatro panamericanos en los que participó: La Habana 1991, Mar del Plata 1995, Winnipeg 1999 y Santo Domingo 2003.

Una hora antes, “Mr. Pan” había empatado al cubano y superado a dos gimnastas, el estadounidense Abraham Grossfeld y al argentino Juan Caviglia, que reunieron 21 preseas hasta su última participación en unos Panamericanos, Sao Paulo 1963.

Pereira, plata en Londres 2012 en 400 metros combinado y campeón mundial en Indianápolis 2004 en 200 combinado, comenzó su andadura panamericana en Santo Domingo 2003, donde ganó un bronce y una plata con apenas 17 años.

En Río de Janeiro 2007 Pereira cosechó seis preseas de oro, una de plata y otra de bronce, por lo que fue bautizado como “Súper Thiago” y en Guadalajara igualó esa marca, lo que le sirvió para que todo Brasil le conozca desde entonces como “Mr. Pan”.

Pero, a pesar del éxito, Pereira no se va del todo contento de Toronto, sobre todo si mira al pasado, pues de las cinco pruebas individuales en las que estaba inscrito apenas en dos consiguió medalla, y fueron un bronce en los 200 metros pecho y plata en los 200 combinado.

“Fue un panamericano donde quería haber nadado más rápido en algunas pruebas, pero infelizmente no lo conseguí, pero conseguí mi gran objetivo de poner a Brasil en la lista de los mayores medallistas de los Panamericanos”, dijo hoy a la prensa.

Recordó que no lograr una medalla de oro “forma parte de la competición”, pero, en cambio, ganó mucho más y de otras formas, “sobre todo con el cariño de la afición y todos los brasileños”.

En la carrera de 400 metros combinado individual masculino, en la que fue el primero en tocar la pared, fue descalificado posteriormente por un viraje ilegal, lo que retrasó durante dos días su celebración de ser el mayor medallista de la historia de los Juegos.

En las pruebas colectivas, ganó en los relevos de 4×200 libres y se llevó el oro en el 4x100m combinado y 4×100 libre, pese a que no participó en la final, gracias a que, de acuerdo al reglamento, tiene derecho a las preseas por haber nadado en la eliminatoria.

Además, a última hora, cansado y pensando en el Mundial de Kazan (Rusia) que comienza el próximo día 24, decidió no competir en las pruebas de 100 metros espalda y 100 metros mariposa para guardar fuerzas.

Con las medallas se lleva además un récord panamericano, el que consiguió junto a sus compañeros del equipo del relevo de 4×200 libres, que rebajó en más de un segundo la marca que el conjunto brasileño logró en los Juegos de Río 2007.

Pereira reconoció que ha sido un Panamericano “algo diferente” por que sólo se hablaba del “récord, récord y del récord” y eso lo “consumió un poco”, pero finalmente este 18 de julio de 2015 consiguió pasar a la historia del deporte panamericano.

“Mr. Pan” no descarta participar en Lima 2019 para ampliar su nómina de medallas y hacer más difícil si cabe alcanzarle en lo más alto del medallero particular: “Mi ciclo no acaba el año que viene, va a continuar”.