Sin importar como termine la Serie Mundial entre los Cardenales de San Luis y los Vigilantes de Texas, la noche del 22 de octubre quedará en los anales del béisbol de Grandes Ligas como el día en que el dominicano Albert Pujols estableció la mejor actuación de un bateador en 107 años del Clásico de Otoño.

Pujols llegó a ese tercer juego de la serie cuestionado por un error que provocó la derrota de 2-1 de los Cardenales en el segundo partido, pero acalló las críticas con el poder de su bate: tres jonrones para seis carreras impulsadas y cuatro anotadas.

Dicha producción ofensiva no tiene precedentes en la historia de las grandes ligas y supera las conseseguidas por leyendas como Babe Ruth y Reggie Jackson, los únicos que han conectado tres jonrones en un juego de Serie Mundial, ambos con los Yanquis de Nueva York.

Cuando Jackson logró sus tres jonrones en el sexto juego de la serie de 1977 ante los Dodgers de Los Ángeles, empujó cinco carreras, mientras que Ruth remolcó cuatro y tres, respectivamente, en las dos finales que disputó contra los Cardenales de San Luis en 1926 y 1928.

Pero al irse con 6-5 en la victoria por paliza de 16 a 7 de los Cardenales en casa de los Vigilantes, Pujols alcanzó otros números históricos.

El dominicano ahora es el único jugador en conectar imparables en cuatro innings consecutivos (del 4 al 7) en un partido de Serie Mundial, y sus cinco hits igualan el récord de Paul Molitor para un solo partido en la Serie Mundial, establecido en 1982.

Además, con un total de 14 bases alcanzadas, Pujols impuso una nueva marca para un partido de Serie Mundial.

Los Cardenales también pusieron un récord para la franquicia en postemporada con sus 16 carreras anotadas, eclipsando la marca de 13 que produjo San Luis en 1982 en el duelo 6 de la Serie Mundial contra los Cerveceros de Milwaukee.

Reaccionan los Vigilantes

Sin embargo, los números se quedarán en la anécdota si es que los Cardenales no logran ganar la serie al mejor de siete frente a los Vigilantes de Texas, que en el cuarto juego, el domingo 23, pusieron el marcador global en 2-2 con una blanqueada de 4-0.

La reacción te Texas llegó por la vía del pitcheo, liderado por una magistral labor del zurdo Derek Holland que silenció a los bateadores de San Luis, entre ellos Pujols que se fue en blanco en sus cuatro turnos ante el estelar zurdo de Texas que sólo cedió un doble y sencillo aLance Berkman.

Mike Napoli completó la recuperación de Texas con un jonrón de tres carreras en la sexta entrada, ante el relevista Mitchel Boggs, para completar la blanqueada.

El quinto juego de la serie se disputaba el lunes 23 de octubre en Texas, y el sexto y séptimo, en San Luis, los días 26 y 27.