Redacción deportes, 4 jul (EFE).- El jamaicano Asafa Powell, explusmarquista mundial, aprovechó la ausencia de su compatriota Usain Bolt en la reunión de París de la Liga de Diamante de la IAAF, para acaparar buena parte de las miradas con su triunfo en los 100 metros con un crono de 9.81, mientras que el francés Jimmy Vicaut, con 9.86, igualó el récord de Europa del portugués Francis Obikwelu.

Ante 41.112 espectadores en el estadio de Saint Denis, donde en los Mundiales de 2003 se coronó inesperadamente Kim Collins, Powell impuso su jerarquía ante la baja del séxtuple campeón olímpico y triple plusmarquista mundial, Bolt, que anunció hace días su baja en la capital francesa y en la siguiente cita del circuito en Lausana (Suiza) por problemas físicos.

Powell protagonizó una magnífica salida y no ninguna opción a sus rivales. Ganó con 9.81, con lo que se acercó al estadounidense Justin Gatlin, el más rápido del mundo este año (9.74).

Vicaut aprovechó que iba justo al lado del jamaicano y completó un hectómetro brillante para igualar el récord europeo que poseía en solitario Obikwelu desde el 22 de agosto de 2004, cuando corrió los 100 en 9.86 en el Olímpico de Atenas.

El estadounidense Michael Rodgers completó el podio con 9.99. El también jamaicano Nesta Carter cerró en 10.02 y el veteranísimo Kim Collins concluyó quinto con 10.05.

La reunión deparó un festival de mejores marcas mundiales, ningún récord mundial y derrotas de ilustres. La más señalada fue la del plusmarquista de pértiga, el francés Renaud Lavillenie, que ante su público no pudo mantener su racha de triunfos en esta reunión, al acabar quinto con una discreta marca de 5,71 al fracasar sobre 5,86.

El griego Konstantinos Filippidis se impuso con 5,91 y completó el festival heleno sobre la pértiga, ya que antes su compatriota Nikoleta Kiriakopoulou había vencido en féminas con 4,83, mejor marca mundial.

El brasileño Thiago Braz fue segundo con 5,86 y completó una buena actuación latinoamericana, por cuanto la cubana Yarisley Silva fue segunda en la versión femenina con 4,73, diez centímetros más que la brasileña Fabiana Murer, tercera.

Otra derrota significada fue la de la neozelandesa Valerie Adams en peso. Llevaba 56 pruebas seguidas ganadas y su reaparición se saldó con derrota.

La campeona olímpica y mundial, operada hace diez meses en un hombro y en un codo, vio como en Saint Denis se terminaban cinco años de dominio indiscutible. Tan solo pudo ser quinta con una marca de 18.79, lejos de la ganadora, la alemana Christina Schwanitz (20,31).

«Estoy feliz de haber vuelto. Me arriesgué y vine a competir. Sabía que el parón era un peligro, pero no me arrepiento», afirmó Adams.

El intento de récord del mundo en los 5.000 metros femeninos quedó en eso. El inicio de la prueba fue demasiado lento, por cuanto las liebres no pudieron cumplir con el ritmo necesario, así que la prueba quedó en un duelo, precioso, entre Aimaz Ayana y Genzebe Dibaba.

La primera reclamó a su compatriota colaboración en busca del récord mundial, pero no la encontró. Pagó el esfuerzo porque Genzebe Dibaba ofreció un cambio descomunal al toque de campana que le reportó el triunfo con un crono de 14:15.41, con lo que arrebató el récord de la reunión a su hermana mayor Tirunesh y logró la cuarta marca de todos los tiempos. Ayana no pudo resistir el tremendo ataque y acabó en 14:21.97.

El catarí Mutaz Barshim, considerado como uno de los grandes aspirantes a acabar con el récord mundial de altura de Javier Sotomayor, tendrá que esperar. Incluso perdió en París, donde no pudo con 2,32.

La victoria fue, con esa marca, para el ruso Daniil Tsyplakov, por delante del bahameño Donald Thomas, que también franqueó dicha altura.

El cubano Orlando Ortega protagonizó una gran exhibición en los 110 vallas, en los que se convirtió en el más rápido del mundo este curso con 12.94, al vencer por delante del gran favorito, el estadounidense David Oliver (12.98).

La carrera de 1.500 metros fue una fiesta del medio fondo en la que ganó el keniano Silas Kiplagat con 3:30.12, mejor marca universal del año; logro que también consiguió en los 3.000 obstáculos su compatriota Jairus Kipchoge Birech (7:58.83), carrera en la que el estadounidense Evan Jager batió el récord norteamericano con 8:00.45.

La jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce igualmente se unió al festival de mejores marcas del año, al imponerse en los 100 metros con 10.74, seis centésimas menos que la nigeriana Blessing Okagbare-Ighoteguonor.

La colombiana Caterine Ibargüen, campeona mundial de triple, dio una nueva muestra de su dominio en la prueba, y lo hizo acercándose a los 15.00 metros. Le faltaron trece centímetros, al ganar con 14,87, y superó en quince a la rusa Yekaterina Koneva.

El sudafricano Wayde van Niekerk estableció un nuevo récord africano en los 400 metros con 43.96, al superar al gran favorito, el granadino Kirani James (44.17), el campeón olímpico.

La Federación francesa aprovechó la reunión para entregar al relevo 4×100 masculino la medalla de bronce de los Juegos de Londres 2012 tras la descalificación por parte del COI de Estados Unidos tras la sanción por dopaje impuesta a Tyson Gay.