Houston (EEUU), 14 dic (EFE).- El nuevo comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, dio a conocer hoy su decisión de mantener vetado al legendario Pete Rose de todas las actividades del béisbol profesional, castigo que le fue impuesto por apostar dentro del deporte cuando era jugador y entrenador en activo.

La decisión de Manfred significa que Rose, líder en hits de las Grandes Ligas, tendrá que seguir desterrado del mundo del béisbol profesional.

De acuerdo al comunicado oficial ofrecido hoy por las Grandes Ligas, Manfred contactó a Rose para informarle el veredicto y el comisionado trató de aclarar que ello no afecta el derecho que tiene a ser elegido al Salón de la Fama.

“En mi opinión, las consideraciones que deben conducir una decisión sobre si un individuo debe permitírsele trabajar en el béisbol no son los mismos que aquellos que deben conducir una decisión sobre los que tienen que decidir si puede ser elegido al Salón de la Fama”, escribió Manfred. “… Cualquier debate sobre el segundo aspecto debe tener lugar en un foro diferente”.

Manfred destacó que Rose puede continuar haciendo apariciones en actividades ceremoniales relacionadas con las Grandes Ligas.

“Respeto los logros del Sr. Rose como jugador y, como resultado, voy a seguir permitiéndole participar en actividades ceremoniales que no presentan ningún peligro para la integridad del juego, siempre y cuando las actividades sean aprobadas por mí de antemano”, escribió Manfred.

Rose y Manfred se reunieron este otoño, y el comisionado había dicho que tomaría una decisión sobre Rose antes de finales de 2015.

John Dowd, quien dirigió la investigación sobre las apuestas de Rose que provocaron la prohibición, declaró que apoyaba la decisión del comisionado.

“Mi reacción es que estoy muy orgulloso del comisionado”, destacó Dowd. “Él hizo exactamente lo correcto. Estoy contento por el juego”.

Rose, que fue prohibido del béisbol en 1989 después de una investigación de la liga por sus apuestas, solicitó su regreso al deporte por segunda vez el pasado febrero.

La petición de Rose llegó un mes después que Manfred asumiese el cargo de nuevo comisionado de las Grandes Ligas en sustitución de Bud Selig, que ya había recibido la primera solicitud por parte del legendario expelotero para su reintegración, a la que nunca respondió.

Después de casi 15 años de ser sancionado, Rose negó que apostaba en el béisbol. En 2004, cambió de parecer y dijo que lo hizo sólo cuando era manejador de los Rojos de Cincinnati.

En el programa “Outside the Lines” de la cadena ESPN se informó a principios de este año sobre la documentación de uno de los exsocios de Rose que establecían el año de 1986 como el de las apuestas, cuando todavía jugaba.

El abogado de Rose dijo en ese momento que su cliente no hizo comentarios porque estaba en el proceso de reincorporación, y desde entonces Rose no ha declarado nada sobre el asunto.

Rose pasó a Ty Cobb como líder en hits, con el número 4.192, el 11 de septiembre de 1985, y terminó su carrera con 4.256 imparables.

El extoletero jugó para los Rojos desde 1963 a 1978 y 1984 a 1986, actuando como jugador y piloto desde 1984 a 1986 y luego siguió hasta 1989 solo como manejador.

La primera vez que solicitó la reincorporación fue en septiembre de 1997 y se reunió con Selig en noviembre de 2002, pero Selig nunca se pronunció sobre la solicitud de Rose ni quiso hacer ningún comentario oficial al respecto.