Sao Paulo, 25 sep (EFE).- El técnico del Real Madrid, Pablo Laso, afirmó hoy, después de la derrota por 91-90 ante el local brasileño Baurú, en el primer partido de la Copa Intercontinental de Baloncesto, que la serie todavía no está definida y queda aún un encuentro en el que pueden revertir la situación.

«Estamos en la mitad de la serie, queda un sólo partido y estamos en el descanso», afirmó Laso durante la rueda de prensa en el Pabellón de Ibirapuera de Sao Paulo y que enfrenta a los campeones de la Liga de las Américas y de la Euroliga.

Laso reconoció la dificultad de que el favorito Real Madrid, el equipo más laureado del torneo con cuatro títulos (1976, 1977, 1978 y 1981), encontró ante el subcampeón brasileño.

«Nos hemos encontrado con un equipo del que nos ha costado defendernos y tuvimos errores de marcaje, pero es una buena experiencia y un buen aprendizaje para saber lo que vamos a sufrir para querer ganar esta Copa», apuntó Laso, quien recordó los 17 puntos de ventaja que llegó a tener el quinteto madridista.

No obstante, el entrenador ibérico descartó que su equipo haya bajado la guardia por exceso de confianza cuando se imponían con cierta facilidad en el tercer cuarto.

«No quiero pensar que fue relajación de parte nuestra, porque el acierto de ellos influye. No me ha sorprendido el Baurú, ya conocíamos bien de la capacidad de su juego y de sus actitudes», subrayó Laso, quien enfatizó sobre el rival: «No podemos olvidarnos que estamos jugando contra el campeón de América».

El entrenador evitó «individualizar» sobre los errores en el último cuarto, cuando con lanzamientos de tres puntos, principalmente del exjugador del Real Madrid ,Rafael Hettsheimeir, el equipo paulista remontó el marcador.

«El fallo fue colectivo, de la defensa del equipo», aseveró Laso, para quien «el baloncesto es de detalles y cada jugada, cada rebote, cada tiro es la grandeza del baloncesto, es controlar muchas cosas y como dice Guerrinha (técnico del Baurú) los detalles son muy importantes y en el partido del domingo lo serán mucho más».

Guerrinha, por su parte, manifestó que el triunfo ante el monarca español y europeo «significa mucho para el baloncesto brasileño», porque al frente tenían a un equipo de «un nivel altísimo», con jugadores «de selecciones como la española, la argentina, la de Lituania o la de México».

Además, el técnico anfitrión elogió a los estadounidenses de «excelente calidad» del Real Madrid, en especial a Jaycee Carroll, quien con 18 puntos fue el mejor encestador de los madridistas, y al relevista Leo Meindl, fundamental también en el último cuarto y «una de las grandes revelaciones del baloncesto brasileño».

Ante la ventaja que llegó a tener el Real Madrid, Guerrinha coincidió con Laso y defendió al equipo español de las criticas.

«Nadie se relaja en la final de un mundial como este. Ellos vinieron con el elenco completo y por eso fue una virtud de nuestro equipo», puntualizó Guerrinha.

El próximo domingo se disputará el segundo y definitivo partido en el que el Real Madrid buscará aprovechar la ventaja y alzarse con el quinto título del torneo, después de 34 años de haber conquistado el último precisamente en el mismo Pabellón de Ibirapuera, cuando la edición de 1981 se disputó bajo el formato de Mundial de Clubes.