París, 2 jun (EFE).- Las dos únicas representantes latinas del cuadro femenino de Roland Garros, la paraguaya Verónica Cepede Roig y la colombiana Duque-Mariño, se miden mañana en tercera ronda con el peso de igualar a dos mitos del tenis de sus países, Rossana De Los Ríos y Fabiola Zuluaga.

O Cepede, número 95 del mundo, o Mariño-Duque, número 115, harán mañana historia en el torneo de tierra batida más legendario. Cualquiera que gane se pondrá a la altura de dos figuras del tenis latinoamericano.

Cepede, que ventiló con solvencia a la rusa Anastasia Pavlyuchenkova, cabeza de serie número 16, y a la checa Lucie Safarova, 39 del mundo, alcanzará unos octavos que ninguna otra tenista paraguaya había logrado desde el año 2000, cuando De los Ríos perdió ante la española Marta Marrero.

Y Mariño-Duque, que apeó con bastante sufrimiento a la eslovaca Magdalena Rybarikova (192) y a la rumana Irina-Camelia Begu (46), también igualará la cuarta fase que obtuvo en 2004 la colombiana Zuluaga, quien fue apeada entonces por la estadounidense Venus Williams.

Agresiva desde el fondo de la pista, la paraguaya Cepede, de 25 años, atraviesa en este Roland Garros seguramente su mejor momento como profesional, culminado ayer cuando ganó a Pavlyuchenkova y se echó a llorar de emoción.

Comenzó el torneo entre las 100 primeras del mundo y los puntos que ha venido acumulando la acercarán al puesto 51 de De los Ríos, el mejor jamás logrado por una raqueta paraguaya.

Para Cepede, sus triunfos pueden servir para diversificar el gusto de sus compatriotas por el deporte, dominado por el fútbol.

“Es verdad que en Paraguay es mucho fútbol, pero después de seis años el país tiene una tenista en el top 100. Esto ha cambiado un poco las cosas, los medios dan más atención, la gente me sigue un poco más. A ver si los chavales se animan más con el tenis”, contó a EFE la tenista (Asunción, 1992).

Su amor por el tenis no disminuye el aprecio que tiene por el deporte rey. Al término de los dos encuentros, se presentó ante la prensa con la camiseta de la selección de Paraguay, regalada por el presidente de la Federación de Fútbol.

Se da la casualidad que esta noche la Albirroja se enfrenta en Rennes (oeste de Francia) a la selección de Francia en un amistoso.

Cepede, quien lamenta no saber expresarse en guaraní como muchos de sus compatriotas, agradeció la ayuda económica que le prestaron sus padres, Eduardo, dueño de una gasolinera, y Edith, tenista jubilada, quienes le aportaron el dinero necesario para comenzar a disputar torneos.

“Me ayudaron desde el primer momento, después tuve la ayuda de la federación de tenis, del comité olímpico, que todavía la tengo. Ahora que voy teniendo un poco de plata voy pagando mis gastos, pero nunca tuve el patrocinio de una empresa privada. Espero tenerlo ahora”, refirió.

Su rival de mañana, Duque-Mariño, celebró ayer el histórico pase a los octavos, histórico también para el tenis latinoamericano.

“Ser las únicas latinas en el cuadro es algo positivo para el tenis suramericano (…) Si me gana, me alegraré por ella, lleva tiempo jugando muy bien y ganando a grandes tenistas. Es un buen partido para las dos, nos conocemos bastante”, agregó la tenista de Bogotá y aficionada de Real Madrid.

El saldo de enfrentamientos es favorable a la paraguaya, que ganó en dos ocasiones a Duque-Mariño.