Plateau de Beille (Francia), 16 jul (EFE).- El británico Geraint Thomas, uno de los gregarios de lujo de Chris Froome en el Tour de Francia, se llevó un buen susto cuando tuvo que neutralizar el ataque de Nairo Quintana en el ascenso al Plateau de Beille, pero luego celebró haberlo conseguido.

«Cuando atacó Quintana me asusté porque Richie Porte ya había hecho su trabajo y la presión se centraba en mí. Afortunadamente tuve piernas para responder y alcanzarlo. Luego tuve confianza, me sentía muy bien y aún pude volver adelante. Hasta el propio Quintana me persigui?¡», dijo Thomas.

El ganador de la Vuelta al Algarve y del E3 Harelbeke es quinto en la general, pero su lucha es otra.

«Lo que tenemos que hacer es estar cerca de Froome y ayudarle en días como este. Estoy arriba en la general, pero no pienso en eso», afirmó.

Su compañero australiano Richie Porte destacó en el ascenso final de la duodécima etapa, y una vez hecho su trabajó dejó a su jefe de filas en manos de Thomas.

«Esperamos ataques y nos preparamos para ello. Es una carrera de alto nivel y sabemos lo que va a pasar», dijo.

El dominio de Froome y de todo el equipo Sky está minando la moral de todos los rivales, que ven cómo el líder sube escoltado por sus hombres hasta la misma línea de llegada.

Alberto Contador destacó este aspecto en la cima de Plateau de Beille.

«No es solo Froome, es que no hay manera con sus compañeros. Están muy fuertes. Hemos probado, pero ha sido imposible», concluyó.