Houston (EE.UU.), 6 may (EFE).- Lo que se temía, el cambiar la sede de Puerto Rico por la de Miami para la serie de dos partidos que van a disputar los Piratas de Pittsburgh contra los Marlins, se confirmó de manera oficial a través del comunicado que ofreció hoy la oficina del comisionado de las Grandes Ligas.

La decisión llegó después que el comisionado Rob Manfred recibió la petición por parte del Sindicato de Jugadores, que a su vez había recogido la preocupación de la mayoría de los peloteros de ambos equipos sobre la presencia del virus del Zika en territorio puertorriqueño.

De esta manera, la serie de dos partidos que se iba a jugar los próximos días 30 y 31 de mayo, en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, ahora se jugarán en el Marlins Park de Miami.

Manfred tomó la decisión tras recibir un pedido del sindicato de peloteros, que transmitió los temores de jugadores de contraer o transmitir el virus a sus familiares.

“Debido a que demasiados jugadores en ambos equipos han mostrado esos temores, el comisionado Manfred no tuvo otra alternativa que buscar una nueva sede para los juegos”, indicó Grandes Ligas en un comunicado oficial.

A pesar que el sindicato de jugadores y las Grandes Ligas recibieron todo tipo de seguridad y garantías sanitarias por parte de los funcionarios de salud de Estados Unidos y Puerto Rico, al final no fue posible el disputar la serie.

“El comisionado Manfred y el sindicato comprenden plenamente la decepción en Puerto Rico por el cambio de sede de los juegos… Se hizo todo lo posible para atender los temores planteados por los jugadores para poder disputar los partidos en Puerto Rico, pero pese a los ingentes esfuerzos, no se puedo tener una solución viable”, añade el comunicado.

Estados Unidos consideran que Puerto Rico constituye uno de los frentes principales en la lucha del país por evitar una mayor propagación del virus del Zika.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ha advertido que el Zika puede causar microcefalia, un defecto en que los bebés nacen con cabezas anormalmente pequeñas.

Jugadores y empleados de los Marlins y Piratas recibieron información del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sobre los riesgos del Zika.

La principal forma de propagación del virus es mediante las picaduras de mosquitos, aunque también puede transmitirse por medio de las relaciones sexuales.

De acuerdo a las cifras divulgadas el viernes por el Departamento de Salud de Puerto rico, la isla tiene 785 casos confirmados de Zika, incluyendo su primera muerte por el virus.

El lanzador Tom Koehler, representante de los jugadores de los Marlins ante el sindicato, había dicho que el equipo había recibido una voluminosa lista de precauciones sobre Puerto Rico, recomendando que una pareja embarazada no hiciera el viaje a la isla.

La serie fue pautada en la fecha que las Grandes Ligas celebra el Día de Roberto Clemente, en el que los equipos suelen unirse para rendir homenaje al fallecido astro boricua de los Piratas y miembro del Salón de la Fama.

Los partidos en el Hiram Bithorn serían los primeros de Grandes Ligas en Puerto Rico desde que los Marlins se enfrentaron a los Mets de Nueva York en el 2010. El estadio también ha sido sede de juegos del Clásico Mundial de béisbol.

La reacción de los peloteros boricuas que militan en las Grandes Ligas no se hizo esperar tras el comunicado dado a conocer por el comisionado y el receptor de los Cardenales de San Luis, Yadier Molina, imploró ir de visita a Puerto Rico y que “sigo sin entender porque las mayores cancelan los juegos en Puerto Rico! Wow!”.

La Grandes Ligas, en lugar de los juegos, tiene previsto realizar durante este mes de mayo una serie de actividades con la comunidad y academias juveniles, a los que Manfred planea estar presente junto a peloteros retirados.

“Las partes seguirán colaborando para impulsar el crecimiento del deporte del béisbol en Puerto Rico, donde existe una excepcional tradición que convirtió a la isla en una plaza importante”, subraya el comunicado oficial de la MLS.