Redacción deportes, 17 dic (EFE).- El argentino Dani Díaz, doble ganador del Tour de San Luis, volverá a por el triplete a la prueba argentina que se disputará del 18 al 24 de enero al mando del equipo Delko-Marseille galo, con el que confía brillar en su estreno como conjunto profesional.

Este año la hazaña será más complicada por la destacada nómina de ciclistas que tomarán la salida, entre ellos el italiano Vincenzo Nibali, uno de los 6 corredores en la historia que han ganado Tour, Giro y Vuelta y el colombiano Nairo Quintana, ganador del Giro 2014 y en San Luis el mismo año.

Junto a Dani Díaz, y luciendo también los colores del Delko-Marseille, que es el nuevo nombre comercial del histórico La Pomme, el club que fundó Serge Bolley, gregario de Jacques Anquetil y Luis Ocaña allá por 1974, estarán los franceses Rémy Di Gregorio y Yannick Martínez, los españoles Delio Fernández y Mikel Aristi y el colombiano Leonardo Duque.

“Sin mis victorias en San Luis, no creo que hubiera tenido esta oportunidad. En 2016 voy a hacer calendario europeo, luego hay muchas cosas que van a cambiar, pero estoy trabajando duro para llegar al cien por ciento al Tour de San Luis, ya que es una carrera que me gusta mucho. Además quiero empezar con el pie derecho mi etapa en el Delko-Marseille”, señaló el argentino de Salta.

En 2013, el norteamericano Tejay Van Garderen y el brasileño Alex Diniz le acompañaron en el podio y los colombianos Rodolfo Torres y Nairo Quintana lo han hecho en 2015.

Dani Díaz, es obvio, se ha convertido en el ‘matagigantes’ del Tour de San Luis, porque ha conseguido batir a algunos de los mejores corredores del mundo.

“No hay que dejarse acobardar por las grandes estructuras de los equipos ni los nombres importantes de los corredores que vienen”, explica él. Es muy importante llevar la preparación enfocada para esta prueba y estar muy mentalizado, además de haber visualizado las etapas, facetas que a la postre pueden marcar las diferencias”, explicó.

El hecho de correr en casa anima a Díaz, sobrado de motivación ante su primer gran reto del año.

“El Tour de San Luis se me da muy bien por varios motivos: el recorrido, con llegadas en alto duras, el ambiente, correr en casa, el estado de forma … pero quizás lo que más influye es la motivación”, que en su caso siempre es máxima”, resaltó.

En 2016, sin embargo, van a cambiar muchas cosas como él mismo anuncia.

“Viviré en Durango (Vizcaya), en el País Vasco, una zona que respira ciclismo como ninguna y en la que ya recaló cuando defendió los colores del Cafés Baqué. Un par de veces al año volveré a Argentina”, matiza. Es parte de mi acuerdo con el Delko-Marseille”, comentó

Según explica el argentino, su equipo pretende que llegue fuerte para disputar las carreras europeas de esas fechas.

Será su segundo intento en el ciclismo europeo, ya que en 2010 defendió los colores de Cafés Baqué aficionado y con sólo 20 años ganó la Subida a Urraki, la Clásica de Legazpi, las pruebas de Beasain y Estella, el Trofeo Santiago de Palencia, dos etapas de la Vuelta a Navarra y el Trofeo Euskaldun, además de la Vuelta a Madrid.

Fueron triunfos que le permitieron correr unos meses, a prueba, en el Footon-Servetto, con la mala suerte de que la escuadra de Gianetti y Matxin desapareció ese año y al siguiente tuvo que recalar en La Pomme de Marseille, en el que no tuvo suerte pero al que ahora vuelve para triunfar y desquitarse.

Por medio hay que contabilizar sus dos triunfos en San Luis, entre muchos otros, y el enfrentamiento en esta prueba a los mejores ciclistas del pelotón mundial.

“El que más me ha impresionado ha sido Alberto Contador, porque tiene muchísima clase y en el pelotón siempre va muy bien ubicado y atento. También he conocido a ‘Purito’ Rodríguez y Dani Moreno, que me parecieron buenas personas y muy simples. Da gusto ver que grandes referentes del ciclismo tengan esa personalidad”, concluyó.