Bogotá, 17 dic (EFE).- En medio del flojo desempeño de la selección colombiana y de las lesiones que lastraron el rendimiento de Egan Bernal y Nairo Quintana en 2020, el ciclista Daniel Martínez le sacó chispas a sus piernas y llevó el nombre de Colombia a lo más alto en una temporada atípica y recortada por la pandemia.

Pese a los difíciles retos de preparación y a las prolongadas cuarentenas a las que estuvo expuesto, el corredor de 24 años se sobrepuso y ganó en agosto de este año el Critérium del Dauphiné, una carrera que había sido esquiva para el país por 29 años, pues el último colombiano que la ganó fue Luis Alberto Herrera en 1991.

A la última etapa llegó en el quinto puesto Martínez, que desde 2018 engrosó las filas del EF Pro Cycling y que correrá a partir de 2021 en Ineos.

Y, aprovechando el retiro del esloveno Primoz Roglic, terminó en el segundo puesto de una fracción de 153,5 kilómetros, en cuyo final debía guardar una renta de medio minuto escaso sobre el francés Thibaut Pinot, abandonado a su suerte para ganar el título, como lo hizo al final.

«Cuando fui a la firma sabía que sin Roglic la carrera sería loca. Al final me decían que le sacaba 20 segundos a Pinot, pero iba al límite. Fui con el alma y he ganado una de las carreras más importantes del mundo», afirmó tras conseguir el título.

Martínez , nacido el 25 de abril de 1996 en Soacha, una localidad aledaña a Bogotá, arrancó la temporada con un triunfo en casa: se convirtió por segundo año consecutivo en el campeón colombiano de contrarreloj.

Con la ilusión de cosechar nuevos triunfos participó días después en el Tour Colombia, en el que además de haber terminado subcampeón por detrás de su compañero Sergio Higuita se llevó el triunfo en la etapa reina, un recorrido de 121,8 kilómetros con llegada al Alto El Verjón, a las afueras de Bogotá.

Sin embargo, llegó el parón y la temporada se detuvo del todo hasta que en agosto volvió la competencia, Martínez ganó el Dauphiné y el Tour de Francia se vislumbraba como el gran reto de su año.

En la ronda gala, en la que el equipo estuvo liderado por su compatriota Rigoberto Urán, el colombiano se consagró en la cima inédita de Puy Mary en una decimotercera fracción de 191,5 kilómetros entre Châtel-Guyon y Puy Mary Cantal.

Allí el escalador se exhibió y logró deshacerse en los metros finales de los alemanes Lennard Kämna y Maximilian Schachmann, ambos del Bora, que cruzaron la meta a cuatro y 51 segundos, respectivamente, del ganador.

«Ganar en el Tour es algo increíble, no lo podía imaginar, pero es algo muy bonito. Le dedico la victoria a mi hijo que va a cumplir dos años», dijo Martínez tras la etapa.

Su temporada terminó el 23 de octubre cuando no tomó la salida de la cuarta etapa de la Vuelta a España, a la que llegó como uno de los principales favoritos pero de la que se tuvo que retirar por las molestias derivadas de una caída que sufrió en la primera jornada.

No obstante, el suachuno vivió un 2020 inolvidable en el que ganó su primera carrera europea y que le anima a soñar con un 2021 aún más exitoso en el equipo Ineos, que lo anunció como gran fichaje para la próxima temporada.

Jorge Gil Ángel

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