París, 1 jun (EFE).- El uruguayo Pablo Cuevas accedió hoy a la tercera ronda de Roland Garros gracias a una contundente victoria por un triple 6-4 sobre el argentino Nicolas Kicker, en dos horas justas de juego.

Cuevas se mostró muy sólido desde el fondo de la pista para igualar su mejor resultado en el Grand Slam parisino, la tercera ronda que alcanzó el año pasado, al tiempo que puso fin a la aventura del joven argentino, de 24 años y número 87 del circuito de la ATP.

El uruguayo, cabeza de serie 22 del abierto, fue superior a su rival en casi todas las facetas del juego, especialmente efectivo a la hora de romper el servicio a su rival, algo que consiguió hacer en seis de las trece oportunidades de las que dispuso.

“Estoy contento por hoy, sigo sin perder un set y eso habla de que mantengo un nivel parejo. Físicamente estoy muy bien”, declaró Cuevas tras el partido.

Kicker, su rival de hoy, es amigo de su hermano y ha entrenado con él en ocasiones, lo que hizo que el partido se desarrollase más o menos como él preveía.

“Fue un partido difícil, él juega bien en tierra, tiene buena calidad de golpes, pero el partido fue como esperaba, le pegué bien a la bola”, dijo.

En la siguiente fase a Cuevas le espera Fernando Verdasco, verdugo del francés Pierre-Hugues Herbert y un viejo conocido del uruguayo, a quien se ha medido en tres ocasiones, una de ellas precisamente en Roland Garros en 2014, que cayó del lado del español tras remontar dos sets en contra.

“Verdasco es un rival muy complicado, tiene mucho juego, muchas armas. También tiene huecos en algunos lados, por ahí no es tan regular”, reflexionó Cuevas.

El uruguayo ya había dejado en la cuenta en la primera jornada al francés Maxime Hamou, uno de los protagonistas negativos hasta ahora del torneo por el acoso al que sometió a una periodista que lo entrevistaba en directo para una televisión, y que le valió la retirada de su acreditación.

Cuevas consideró que se encuentra en un momento de su carrera en el que puede dar un salto de calidad en los Grand Slam de cara a alcanzar la segunda semana, que es a partir de ahora su objetivo en el Roland Garros de este año.

“Cada año que he venido acá he llegado con ilusiones, es mi torneo favorito. Este año llego mejor preparado, con más confianza y jugando mejor tenis”, dijo el uruguayo.

A sus 31 años, cree que los tenistas llegan en muchas mejores condiciones que antes a la treintena, ya que “se trabaja mucho en la prevención y eso ha estirado mucho la edad promedio de los jugadores, como es el caso de Verdasco o el mío”.