Gap (Francia), 21 jul (EFE).- El día de descanso en el Tour de Francia no será de gran recuerdo para Alberto Contador, quien ofreció la rueda de prensa habitual en el aparcamiento del hotel, bajo un sol de justicia y sudando la gota gorda.

Al equipo Tinkoff-Saxo le ha tocado “en suerte” pasar tres días en habitaciones sin aire acondicionado. La víspera de la batalla de los Alpes.

“¿Qué me parece el hotel? Pues mira, me caen gotas de sudor por la camiseta. El Tour mueve miles de personas y se ve que a veces es difícil encontrar el alojamiento adecuado para todos”, dijo Contador en una primera valoración “diplomática”.

Siguiendo con su explicación, el de Pinto se soltó un poco más. “Este hotel no es digno de estar en el Tour de Francia. Las habitaciones están a 35 grados y no tenemos aire acondicionado. Si en carrera estamos cerca de los 40 grados y luego en la habitación estás igual, pues eso no es lo idóneo para recuperarnos del esfuerzo”, afirmó.

Al lado de Contador, sentado con la camiseta amarilla que lucía todo el equipo en apoyo a Ivan Basso, “Forza, Ivan”, se encontraba el patrón, el ruso Oleg Tinkov, quien se refirió al citado establecimiento.

“Es inaceptable. Los corredores se tiran seis horas bajo el sol y luego llegan a las habitaciones y se encuentran a la misma temperatura”, dijo.