Saint-Jean-de-Maurienne (Francia), 23 jul (EFE).- Las tres últimas etapas del Tour de Francia han visto como un ciclista colombiano superaba la meta en tercera posición, después de que este jueves fuera Winner Anacona el que lo hiciera tras los franceses Romain Bardet y Pierre Roland.

El ciclista del Movistar, de 26 años, sucedió a su compatriota Rigoberto Urán, tercero en la meta de Pra-Loup, y a Jarlinson Pantano, que ocupó ese mismo puesto en Gap. Además, Urán fue cuarto en la decimocuarta etapa con final en Mende.

En un año en el que el Tour está muy pendiente de Nairo Quintana, segundo de la general y único en disposición de arrebatar el maillot amarillo al británico Chris Froome, el ciclismo colombiano parece haber vuelto con fuerza.

Anacona se metió este jueves en la escapada de 20 ciclistas que marcó la etapa. Su objetivo, según reconocía en la meta, era afianzar el liderazgo del Movistar en la clasificación por equipos, estar bien situado si Quintana necesitaba de su ayuda y, si las circunstancias de carrera se lo permitían, luchar por la victoria de etapa.

«He dado todo lo posible, me encontraba muy bien, en el puerto largo he pasado un mal momento, pero luego me he recuperado, he estado con Bardet, pero bajando me superó, ha ganado el mejor, seguiremos intentando ganar en este Tour», dijo el bogotano.

La joven promesa del ciclismo colombiano efectuó un gran ascenso a los Lacets de Montvernier, pero no fue suficiente para dar caza a Bardet, que había partido en busca de la segunda victoria francesa.

Al final, el colombiano acabó cruzando la meta 59 segundos después que el galo.

Anacona cree que el ciclismo colombiano siempre ha estado ahí, aunque reconoce que la actual generación está recordando a la de Lucho Herrera. «Venimos a luchar y entregar lo mejor», señaló.

Quintana es quien tiene ahora la responsabilidad de rematar la faena. Al colombiano le quedan por delante para intentarlo dos etapas de alta montaña, su terreno predilecto, donde debe intentar sacar 3 minutos y 10 segundos a un Froome que, hasta ahora, se ha mostrado intratable.

Pero el de Boyacá no pierde la esperanza y promete batalla a partir de mañana, cuando la etapa acaba en el puerto de primera categoría de La Toussuire.

«Mañana ya hay puertos duros, es un día con mucho desnivel y esperamos que a Froome le pase factura y que no me suceda a mi», dijo.

El colombiano no oculta que tiene marcadas desde hace tiempo esas dos etapas del Tour, que ha reconocido su recorrido y que le gustan, especialmente la última con cima en el Alpe d’Huez, aunque La Toussuire, que antes acababa en Le Corbier, ha visto varios triunfos colombianos.

Segundo en 2013 ya entonces después de Froome, Quintana es el colombiano que más alto ha llegado en la ronda gala. A sus 25 años puede hacer historia a poco que, como dijo hoy, dé la talla escalando. «Espero que la montaña me trate bien», aseguró el menudo ciclista del Movistar, que en las últimas etapas ha estado a la misma altura que el maillot amarillo.

El veredicto de los Alpes terminará por desvelar si Quintana es el primer colombiano que gana la carrera por etapas más importante del mundo. Quintana cuenta con el equipo más fuerte y con su compañero Alejandro Valverde como tercero de la general, otra herramienta para desgastar al Sky de Froome.