Saint Andrews (Reino Unido), 18 jul (EFE).- El viento, que ha retrasado hasta el final de la tarde del sábado la conclusión de la segunda ronda, ha acaparado la atención en Saint Andrews, que acoge esta fin de semana y el lunes la 114 edición del Abierto británico.

«Aquí puedes tener dos o tres direcciones diferentes del viento en un día», había dicho Louis Oosthuizen, ganador de la última edición del Open británico en Saint Andrews en 2010, que ha acabado finalmente su segunda ronda después de casi 30 horas con un resultado acumulado de siete golpes bajo el par.

El mismo viento huracanado que impidió la continuación del juego, suspendido el día anterior durante varias horas debido a las lluvias torrenciales, amainó a última hora de la tarde y se puso a favor de las tres docenas de jugadores que regresaron al campo, como el estadounidense Dustin Johnson, líder con diez golpes bajo el par, y el japonés Hideki Matsuyama, que se marcó la mejor segunda ronda con 66 golpes y un total acumulado de seis bajo el par.

Gracias al empuje del viento se registraron numerosos ‘birdies’ y un ‘eagle’ en el par 5 del 14, múltiples birdies en el 18 y finales espectaculares, como los dos ‘birdies’ consecutivos del español Sergio Garcia en el complicadísimo hoyo 17 y el 18.

«He logrado defenderme bastante bien con las condiciones ventosas», dijo García, que ha terminado con un resultado acumulado de cinco bajo el par y mantiene vivas las opciones de aspirar a la victoria.

A menos de cinco golpes de Dustin Johnson se encuentran un grupo de británicos encabezado por el inglés Danny Willett (-9), seguido por los escoceses Paul Lawrie (-8) y Marc Warren (-7), el también inglés Luke Donald (-6).

En el grupo de cabeza se han colado el aficionado irlandés Paul Dunne (-6), los sudafricanos Louis Oosthuizen (-7) y Retief Goosen (-6), el estadounidense Zach Johnson y los australianos Jason Day (-7) y Adam Scott (-7).

«Miras el pronóstico del tiempo y no sabes lo que va a pasar. Puede ser sumamente complicado», predijo Adam Scott acerca de las imprevisibles condiciones que se esperan también para el domingo y el lunes en Saint Andrews.

Va a ser la segunda vez en la historia que se disputa la última jornada de un Open británico en lunes, desde la tercera y última victoria del difunto Severiano Ballesteros en 1988.