Houston (EEUU), 24 abr (EFE).- El base Stephen Curry volvió a protagonizar una exhibición encestadora que hizo posible otra remontada de los Warriors de Golden State al imponerse de visitantes (119-125), en tiempo de prórroga, a los Pelicans de Nueva Orleans en el tercer partido de la eliminatoria de primera ronda de ‘playoffs’ de la Conferencia Oeste.

Curry, que aportó 40 puntos, incluido un triple «imposible» que forzó la prórroga llegó a los 20 tantos en el cuarto periodo, y fue una vez más el héroe de los Warriors que se pusieron con ventaja de 3-0 en la serie al mejor de siete.

Los Warriors, que llegaron al cuarto periodo con 20 puntos de desventaja, los superaron al concluir el tiempo reglamentario con parcial de milagroso de 19-39 después que a falta de seis minutos estaban todavía abajo 17 tantos.

El héroe una vez más fue Curry, que anotó 10 de 29 tiros de campo, incluidos 7 de 18 triples, y 13 de 14 desde la línea de personal, repartió nueve asistencias y capturó cinco rebotes.

La remontada del cuarto periodo dejó tocados a los Pelicans en los primeros minutos de la prórroga pero luego volvieron a luchar y ponerse con parcial de 118-119 y menos de 60 segundos por jugarse, tiempo suficiente para que los Warriors volviesen a responder con cuatro tantos y buena defensa que les aseguró la victoria.

Los Warriors lograron por primera vez en su historia ganar un partido que al llegar al cuarto periodo perdían por 20 puntos, algo que había sucedido 358 veces anteriormente.

En lo que va de temporada, los Warriors tienen una marca de 3-3 en partidos en los que han ido por detrás en el marcador por al menos 20 puntos. El resto de equipos de la NBA han conseguido un acumulado de 12-433 con la misma desventaja.

El entrenador de los Warriors, el novato Steve Kerr, que sigue batiendo marcas, admitió que la remontada podría definirse como «milagrosa».

Pero que tuvo nombres propios con Curry y el escolta Klay Thompson, que también aportó 28 puntos, incluidos seis triples de 12 intentos.

Mientras, otros tres jugadores tuvieron números de dos dígitos, incluido el alero Draymond Green que volvió a ser el jugador más dominante bajo los aros al conseguir un doble-doble de 12 puntos, 17 rebotes -10 defensivos-, repartió cinco asistencias, recuperó tres balones y puso un tapón.

El base reserva Shaun Livingston también llegó a los 12 tantos, mientras que el alero titular Harrison Barnes anotó 11 puntos, capturó siete rebotes y puso dos tapones.

El escolta reserva brasileño Leandro Barbosa jugó 11 minutos con los Warriors y logró seis puntos al anotar 2 de 6 tiros de campo, falló dos intentos de triples, y acertó 2-2 desde la línea de personal.

Los Warriors tuvieron un 34 (14-41) por ciento de acierto en los triples, capturaron 51 rebotes y perdieron 10 balones por el 29 (6-21), 47 y 14, respectivamente, que tuvieron los Pelicans.

El ala-pívot Anthony Davis surgió como el líder de los Pelicans y en medio de los cánticos de «M-V-P, M-V-P…» de los seguidores del equipo de Nueva Orleans fue su líder al aportar un doble-doble de 29 puntos y 15 rebotes.

Pero a falta de 9.6 segundos para el final del tiempo reglamentario falló un tiro de personal que permitió a Curry y los Warriors anotar el triple «milagroso» que los mantuvo con vida y luego también fueron sus verdugos.

El ala-pívot reserva Ryan Anderson fue el sexto jugador de los Pelicans tras conseguir 26 puntos y cinco rebotes, además de repartir dos asistencias.

La derrota dejó a los Pelicans al borde de la eliminación y ningún equipo en la historia de la NBA ha podido remontar una desventaja de 0-3 en una serie de playoffs.

Ahora el objetivo a conseguir por los Pelicans es tratar de ganar el próximo sábado el cuarto partido y al menos evitar la barrida de la serie ante el equipo con la mejor marca de la liga.