Jugadoras de Brasil posan con el trofeo al ganar la final de la Copa América Femenina ante Colombia en el estadio Alfonso López en Bucaramanga (Colombia). EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

Bucaramanga (Colombia), 30 jul (EFE).- La Copa América Femenina culminó el sábado con el triunfo por 0-1 de Brasil sobre Colombia en la final.

El torneo continental, que se jugó en las ciudades de Armenia, Cali y Bucaramanga, tuvo cosas buenos, pero no faltaron las dificultades ni tampoco las cosas feas.

LO BUENO

– El buen nivel del torneo proyectó a varias jugadoras jóvenes de distintas selecciones, como es el caso de la atacante colombiana Linda Caicedo, la centrocampista argentina Daiana Farfán, la extrema paraguaya Fabiola Sandoval, la volante brasileña Kerolin o la delantera chilena Javiera Grez.

– En total participaron 230 futbolistas y hubo más de 3.000 personas acreditadas que trabajaron en el torneo. La Copa América Femenina también fue transmitida en 143 territorios y llegó por YouTube a todo el mundo.

– Por primera vez en su historia, el torneo entregó una jugosa bolsa de 1,5 millones de dólares al campeón y de 500.000 dólares al segundo, así como otorgó tres cupos directos al Mundial Femenino de Australia y Nueva Zelanda 2023 a Colombia, Brasil y Argentina, así como dos más a la repesca de febrero próximo a Paraguay Chile.

También entregó dos a los Juegos Olímpicos de París 2024 a la campeona y a la subcampeona y tres a los Juegos Panamericanos de Santiago 2023.

– El torneo fue dirigido por 33 árbitras, incluida un terna europea que asistió como parte de la cooperación estratégica interinstitucional entre la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y la UEFA.

– El crecimiento de selecciones como la de Paraguay, que terminó cuarta y luchará por clasificar a su primer Mundial en la repesca, o de Venezuela, que fue sexta pero mostró un gran nivel que la puso a luchar mano a mano con rivales con mayor tradición en el fútbol femenino como Argentina o Chile.

LO MALO

– Pese a que hubo partidos, especialmente los de Colombia, en los que las tribunas lucieron completamente llenas, también se jugaron encuentros a los que apenas asistieron puñados de aficionados.

– El arbitraje ha sido criticado por muchas de las futbolistas y por algunos entrenadores, pues consideran que las jueces han cometido muchos errores, que terminaron perjudicando a los diferentes equipos.

– El decepcionante nivel de las selecciones de Perú y Bolivia, que terminaron ambas sin puntos y con 18 y 15 goles en contra, respectivamente. La Rojiblanca se fue sin celebrar, mientras que la Verde apenas anotó un tanto.

LO FEO

– La lateral argentina Gabriela Chávez fue expulsada por doble amonestación en la semifinal que su equipo perdió por 1-0 con Colombia y cuando caminaba al vestuario insultó con un gesto a los aficionados locales que la estaban increpando.

– Las jugadoras colombianas protestaron en los actos protocolarios del primer partido -en el que vencieron por 4-2 a Paraguay- con los puños arriba mientras cantaban el himno luego de que se conociera que este año no se iba a jugar la liga femenina, pese a los buenos resultados conseguidos por el equipo en los últimos años.

– Las paraguayas también protestaron, haciendo una X con los brazos durante los himnos del partido de semifinales ante Brasil, porque, según recogen medios paraguayos, “faltan garantías” para ejercer su profesión.

– La Conmebol “desafectó” en la fase de grupos del torneo a la colombiana Carolina Arias por supuestamente haber incumplido el protocolo sanitario tras haberse contagiado de covid-19.

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