Pekín, 28 oct (EFE).- El entrenador italiano Marcello Lippi fue presentado hoy como nuevo seleccionador de China, en un acto con gran presencia mediática en el que el hombre que hizo campeona del mundo a Italia en 2006 prometió hacer todo lo posible por lograr que los «dragones» se clasifiquen para el Mundial de Rusia 2018.

«En este momento parece difícil, casi imposible, pero en el fútbol no hay nada imposible. Vamos a intentar recuperarnos en la clasificación y no sé si lo conseguiremos pero lo intentaremos», subrayó el técnico italiano, quien ya conoce el fútbol chino por su época en el banquillo del Guangzhou Evergrande (2012-14).

Lippi ha sido contratado por la Federación China de Fútbol como revulsivo para intentar que la selección salga del último lugar de su grupo en la actual fase de clasificación asiática, donde ha logrado sólo un punto en cuatro partidos y sólo le restan por jugar seis más.

China tiene como rivales a Irán (líder provisional), Uzbekistán, Corea del Sur, Siria y Qatar, país este último con el que Lippi tendrá el primer compromiso, el próximo 15 de noviembre.

Mundial aparte, el técnico transalpino afirmó hoy que su principal objetivo es «hacer crecer el fútbol» de «uno de los mayores países del mundo», y señaló que para ello hay que cultivar en los jugadores del combinado nacional un sentimiento de pertenencia el equipo y aumentar su autoestima.

«Llevar la camiseta de China tiene que dar ímpetu a los jugadores», subrayó Lippi, quien a sus 68 años se ha convertido como seleccionador chino en uno de los entrenadores mejor pagados del mundo, si las cifras que nombra la prensa (20 millones de euros anuales) son ciertas.

El italiano reveló que la federación china ya se había acercado a él en dos ocasiones antes de que esta vez aceptara el encargo de sentarse en el banquillo se la selección, pero que en esos primeros acercamientos rechazó la oferta porque entrenaba al Evergrande, con el que ganó tres ligas y una Liga de Campeones de Asia.

«Les dije entonces que estaba muy agradecido, y hasta me ofrecieron que podía ocuparme a la vez del club y de la selección, pero les conté que eso no era posible por conflictos de intereses y porque, con la familia en Italia, sería complicado regresar a casa pare verles», confesó.

En la rueda de prensa de presentación, el presidente de la federación china, Cai Zhenhua, definió a Lippi como «uno de los mejores entrenadores del mundo» y expresó su confianza en que con él al frente la selección nacional logre «éxitos», aunque no necesariamente en forma de títulos.

La contratación de Lippi ha sorprendido a los aficionados chinos, y muchos la han visto con escepticismo: simbolizando estas sensaciones, dos aficionados del país acudieron a la rueda de prensa de hoy con dos pancartas en las que mostraban su desacuerdo con la contratación.

Una de ellas expresaba, en mandarín, que el futuro del fútbol chino no pasa por fichajes galácticos, sino por desarrollar mucho más el fútbol aficionado en un país donde los niños, consagrados al tenis de mesa o al bádminton, apenas practican el balompié.

China sólo ha logrado clasificarse para los Mundiales en una ocasión (2002), con Bora Milutinovic al frente del equipo, y de cara a Brasil 2014 contrató al español José Antonio Camacho, quien estuvo en el banquillo dos años (2011-2013) pero no consiguió los resultados esperados y fue destituido.

Según la prensa china, el sueldo de Lippi será siete veces superior al de Camacho, y comparable a los de entrenadores como el español Pep Guardiola o el portugués José Mourinho en los dos grandes clubes de Manchester

El italiano es el único entrenador del mundo que ha sido campeón de la Liga de Campeones europea (lo logró con la Juventus de Turín en 1996) y también de la asiática, honor logrado al frente del Evergrande en 2013.