Barcelona, 18 jul (EFE).- A pesar de que el calor aprieta en Barcelona, el candidato Joan Laporta se ha lanzado a la explanada del Camp Nou para darse un baño de masas ante los socios que se acercaban a votar en las elecciones a la presidencia.

No sólo eso, sino que ha enviado a hacer lo propio a todo su ejército de colaboradores, entre lo que están Audie Norris, Eric Abidal, José Ramón Alexanco o Roger Grimau, para hacer el último gesto hacia el votante que pudiese tener alguna duda.

Viendo la expectación que se ha creado, su gran rival en las urnas, Josep Maria Bartomeu, ha hecho lo propio baja el intenso sol, buscando la proximidad del socio y dejándose dirigir por la marea de aficionados que quería retratarse con el aspirante.

En algunos momentos, los dos candidatos han estado agasajados por sus seguidores a pocos metros, aunque parecía que Laporta despertaba mucho más interés, especialmente por un público más joven.

La estrategia de Laporta con los jugadores que le dan respaldo ha topado con la crítica de algunos empleados, que no han visto con buenos ojos que se prestasen ante las casetas donde se escogían los votos a hacerse fotos con los seguidores.

Esta táctica de ir a buscar a los socios a la entrada del recinto donde se vota era una de las más usadas por Josep Lluís Núñez el día de las votaciones, cuando en la entrada principal se plantaba desde primera hora hasta cerrarse las urnas en busca del contacto con el socio.

Los dos otros aspirantes, Toni Freixa y Agustí Benedito, han tenido una presencia más discreta en la explanada, incluso cuando han ido a votar.

A las 12:00 horas, tres después de que se hayan abierto las urnas, habían votado 16.185 socios, que representa un 14’76% del electorado. En el 2010, las cifras eran las siguientes: 12.937 votos, es decir, un 10’9%.