Redacción deportes, 16 dic (EFE).- Marcelo Gallardo, entrenador de River Plate, que se clasificó este miércoles para la final del Mundial de Clubes al derrotar al Sanfrecce Hiroshima por 1-0, aseguró que “lo que viene es lindísimo, es hermoso”.

El equipo que dirige Gallardo, ganador de la Copa Libertadores, se enfrentará en la final al vencedor de la segunda semifinal, que enfrentará al Barcelona, poseedor de la Liga de Campeones europea, y al campeón asiático, el Guangzhou Evergrande chino de Luiz Felipe Scolari.

“Teníamos que saltear este partido que, como se vio, no era fácil. Jugamos contra un buen equipo japonés, que venía con ritmo de partidos, y estamos contentos por estar el 20 en la final”, comentó.

“Fue un partido duro, como esperábamos, sabíamos que teníamos que estar bien organizados”, comentó el técnico de River, quien admitió que sabían que eran los favoritos y eso les hacía tener más presión.

Gallardo apuntó que en el segundo periodo, con las sustituciones, buscaba “tener un poquito más la pelota, conseguir claridad con el pase entre líneas de Lucho y cambio de ritmo con Viudez, para darle dinámica al ataque”.

“El objetivo era poder jugar la final. No era fácil, había mucha ansiedad y nervios, pero se ganó, que era lo importante”, comentó.

Por su parte, Hajime Moriyasu, entrenador del Sanfrecce Hiroshima, indicó que “es difícil de aceptar el resultado” porque indicó que tuvieron “la oportunidad de ganar”.

“Ellos son el equipo más fuerte contra el que hemos jugado -antes el campeón nipón superó al Auckland City y al Mazembe- tanto en términos de historia como de talento”, dijo.

“Su velocidad, potencia y técnica son excepcionales, pero hemos sido casi capaces de igualarlos. Hasta que marcaron todo fue exactamente como estaba planeado. Si hubiéramos marcado podría haber sido diferente”, agregó.