Tegucigalpa, 30 may (EFE).- El Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras exhortó hoy a las autoridades a investigar todas las hipótesis sobre las causas y responsables de la avalancha humana que el domingo dejó cuatro muertos en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, antes del partido de la final del torneo Clausura.

“Exhortamos a las autoridades a investigar todas las hipótesis que hay sobre las causas y responsables de este hecho lamentable y asegurar en su caso, la correspondiente judicialización penal”, indicó el titular del estatal organismo humanitario, Roberto Herrera.

En un comunicado, Herrera señaló que “el deporte y la recreación son un derecho humano que tienen todas las personas y formas de favorecer la paz y la salud física y mental de la sociedad”.

“Cuando el deporte y la recreación se ven afectados por actos de violencia, no solo se afecta los derechos de las víctimas, sino que los de toda la sociedad”, enfatizó el ombudsman hondureño.

Señaló además que para hacerle frente al problema y que cese la violencia dentro y fuera de los estadios, se requiere la colaboración y el compromiso de todos los sectores involucrados.

El compromiso debe ser de dirigentes deportivos, futbolistas, cuerpo técnico, autoridades policiales, aficionados y medios de comunicación, entre otros, indicó Herrera.

También expresó que el “lamentable incidente es el primero de esa magnitud y características en Honduras, y se suma a otros hechos violentos ocurridos en el reciente pasado, protagonizado por fanáticos de los equipos con consecuencias sobre la vida e integridad de los aficionados, incluyendo niños y niñas”.

El hecho se registró en uno de los portones del Estadio Nacional cuando faltaban pocos minutos para que comenzara el partido de vuelta de la final del torneo Clausura entre el Motogua, local, y el Honduras Progreso.

Una multitud de aficionados con boleto en mano se agolpó en el portón número 11 para entrar por la fuerza, lo que una buena parte logró, pero atropellando a muchas personas, entre ellas las cuatro que murieron, dos en la instalación deportiva con capacidad para 30.000 espectadores, y dos en el Hospital Escuela Universitario.

El partido lo ganó por 3-0 el Motagua, que sumó decimoquinto campeonato, del que no hay “nada que celebrar”, dijo el domingo el presidente del club, Pedro Atala, quien además informó que las autoridades fueron avisadas con anticipación de que se estaban vendiendo boletos falsos para que estuvieran alertas.

Atala también enfatizó que no es cierto que el Motagua haya hecho una sobreventa de boletos y que ese extremo pueden demostrarlo ante cualquier autoridad.

Añadió que están a la disposición de las autoridades para colaborar con las investigaciones del caso y que se busquen correctivos para que hechos de tal naturaleza no se repitan en ningún estadio.

Los cuatro hombres fallecidos fueron enterrados entre el lunes y hoy.

El féretro de unas de las víctimas fue cubierto con una bandera azul del Motagua, el segundo equipo de mayor afición en Honduras.