Johannesburgo, 28 may (EFE).- El Gobierno sudafricano ofreció hoy su cooperación a la Justicia estadounidense en la investigación sobre el supuesto soborno de las autoridades del país austral a la FIFA para que Sudáfrica fuera elegida anfitriona del Mundial de 2010.

«Si el FBI quiere que Sudáfrica le asista en la investigación, ya sabe lo que debe hacer. No nos sentimos atacados de ningún modo», dijo en una rueda de prensa el ministro de Deportes sudafricano, Fikile Mbalula.

Mbalula aseguró no haber recibido por el momento el informe en el que se detallan las acusaciones y afirmó que su Gobierno «no puede hacer valoraciones sobre especulaciones».

Sin embargo, sí garantizó que no se ha hecho ningún pago para favorecer las posibilidades de su país: «Esa cantidad (10 millones de dólares) nunca fue abonada por ninguna persona del Ministerio de Deportes ni del Gobierno sudafricano».

«Seguiremos los pasos gubernamentales apropiados para ponernos en contacto con las autoridades estadounidenses. Respetaremos el proceso de la investigación», declaró Mbalula, que defendió la gestión de la candidatura mundialista y proclamó el compromiso de Sudáfrica con la lucha contra la corrupción.

El ministro reconoció que el escándalo puede comprometer el prestigio de Sudáfrica y su buen nombre para organizar nuevos eventos internacionales, aunque subrayó que las cuentas del proceso de candidatura para organizar el Mundial fueron auditadas sin que se encontraran indicios de los supuestos sobornos.

La Asociación Sudafricana de Fútbol (SAFA) también negó hoy los sobornos y su portavoz, Dominic Chimhavi, declaró a Efe que el proceso se llevó con integridad y que las acusaciones se demostrarán falsas.

La reacción del Gobierno se produce después de que una investigación del FBI revelara que el Gobierno sudafricano prometió 10 millones de dólares al entonces vicepresidente de la FIFA, Jack Warner, y a otros dos altos cargos de este organismo a cambio de que votaran por Sudáfrica para organizar el Mundial.

Sudáfrica se impuso en 2004 a Marruecos por 14 votos a 10 en la votación final para la elección del país organizador del Mundial de 2010.

El voto de Warner y de los otros dos altos cargos supuestamente sobornados -que según el FBI debían recibir de Warner una parte menor de los 10 millones de dólares pagados por Sudáfrica- fueron decisivos para el resultado.

Siempre según la investigación, el pago se realizó descontando cantidades de uno de los envíos de dinero que la FIFA hizo a Sudáfrica para financiar la organización del torneo, al no poder el Gobierno del país austral utilizar directamente dinero público para el soborno.

Warner y otros 13 dirigentes de la FIFA y de empresas colaboradoras de esta institución fueron detenidos ayer en Suiza y otras partes del mundo y podrían ser extraditados a Estados Unidos.