Santiago de Chile, 20 may (EFE).- El seleccionador de Chile, Jorge Sampaoli, afirmó que en la próxima Copa América que se jugará en su país su equipo va a jugar "con once kamikazes" porque se va a enfrentar a "los mejores jugadores del mundo".

"Porque vienen los mejores jugadores del mundo, tenemos que pensar que Chile va a jugar con 11 kamikazes", subrayó el técnico argentino durante el lanzamiento de un libro sobre su vida, escrito por su compatriota el periodista Pablo Paván.

"El funcionamiento y la idea serán lo mismo que intentamos pregonar antes: 11 fanáticos que se jueguen la vida por la camiseta", manifestó el entrenador.

Agregó que su equipo serán once kamikazes que jugarán de forma desmedida, "como lo hicieron con (Marcelo) Bielsa, cuando jugaron ante Argentina y el técnico rival comentó que parecía que jugaban 15", en alusión al primer partido oficial que Chile le ganó a Argentina (1-0) en su historia, en las clasificatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010.

Sobre su filosofía de juego, Sampaoli dijo que lo que intenta "es tratar que el grupo no esté sobrepasado por las individualidades, que lo más importante sea la bandera, el escudo, la creencia desmedida en lo que toque transmitir, tener la posibilidad que quien vaya a ejecutar lo haga de manera desmedida".

Respecto del libro "No escucho y sigo. Jorge Sampaoli, una vida futbolística", presentado la noche de este martes en Santiago, el técnico se declaró agradecido de su compatriota Pablo Caván: "Me enorgullece que alguien se haya ocupado de escribir acerca de mí", comentó.

El texto recorre la carrera del técnico nacido en la localidad santafesina de Casilda, con especial énfasis en la última etapa, cuando alcanzó la fama al frente del Universidad de Chile, al que dirigió en 2011 y 2012, para dar luego el salto al banco de la selección chilena, a la que llevó al Mundial de Brasil 2014.

"Es un libro sobre mi historia, es cercano a la realidad, este momento me pone contento porque la persona (Caván) es muy cercana y querida. Eso agrega un plus a la emoción que me genera que alguien haya prestado atención a la historia y la haya querido difundir. Estoy muy agradecido", señaló.

"Yo no creo que el éxito me cambie demasiado. La prensa lleva a que cuando uno gana te conviertan en un símbolo y cuando pierdes en un desquiciado", concluyó.