Una joven india entrena con un balón el pasado día 24 de septiembre. La celebración del Mundial de Fútbol femenino sub-17 que tendrá lugar el próximo octubre en la India ha despertado el entusiasmo entre las indias más jóvenes, que aspiran a ser convocadas algún día para defender la camiseta de la selección. EFE/ Mikaela Viqueira

Nueva Delhi, 29 sep (EFE).- La celebración del Mundial de Fútbol femenino sub-17 que tendrá lugar el próximo octubre en la India ha despertado el entusiasmo entre las indias más jóvenes, que aspiran a ser convocadas algún día para defender la camiseta de la selección.

La participación de la India, que por primera vez logra un pase para disputar esta competición por ser el país anfitrión, no solo trajo un aumento de mujeres a los terrenos del juego, sino también una mayor visibilidad para un deporte que desde hace años busca su sitio en una nación fanática del críquet.

“La gente desconoce que existe el fútbol femenino regular en el país, que hay ligas estatales”, por lo que “organizar un torneo tan grande como un mundial (…) genera cierta concienciación y la gente sabe más sobre las jugadoras que finalmente representarán al país”, explica a Efe la periodista deportiva india Abreshmina.

EN EL NOMBRE DEL FÚTBOL

Ni la liga nacional femenina que se fundó hace seis años ni la posibilidad de que las mujeres puedan optar desde 2018 al Balón de Oro han abierto tanto las puertas del fútbol femenino en la India como esta competición internacional, que ha visto nacer en los últimos meses nuevos clubes en busca de talento.

Sociedades deportivas como Sudeva Delhi F.C aprovecharon el tirón de este evento para crear una escuela de formación para jóvenes que, a pesar de su corta vida, están dispuestas a darlo todo para portar algún día el escudo de la selección nacional.

El Mundial femenino sub-17 “está realmente ayudando a que niñas cada vez más jóvenes participen en el juego” porque “todas quieren hacer pruebas para el equipo nacional”, lo que las vuelve “más serias en su entrenamiento” para poder competir a ese nivel, indicó a Efe la entrenadora del conjunto, Disha Malhotra.

Las 24 jugadoras que componen este equipo preparan sus encuentros en unas instalaciones deportivas situadas en el norte de Nueva Delhi, donde disfrutan además de un servicio de residencia que las mantiene unidas todo el día y que ha contribuido a mejorar la comunicación y su conexión tanto fuera como dentro del campo.

“Jugamos juntas, pero ahora estamos aumentando nuestro poder” para optar a ganar la liga, subrayó a Efe Sanya Rawat, capitana del equipo.

UNA DÉCADA DE GRANDES CAMBIOS

A Rawat y a su entrenadora les separa una década de grandes cambios en la historia del fútbol femenino del país, marcada por la falta de oportunidades, el profundo desconocimiento sobre el deporte en la región y la ausencia de mujeres referentes.

Mientras Malhotra tenía que obligar a varias compañeras a jugar durante los recreos y horas libres, Rawat lo tuvo más sencillo: se apuntó al equipo femenino de su escuela y con el apoyo incondicional de su entrenador fue sorteando trabas y perfeccionando su estilo para llegar a ser la jugadora que es hoy en día.

“Cuando echo la vista atrás, veo que la cantidad de niñas que juegan al fútbol ha aumentado. Cuando yo iba a la escuela no tenía un equipo femenino”, el juego ha crecido mucho en los últimos años, reconoce la entrenadora.

Pero sin duda, el gran salto generacional que marca la diferencia frente a años pasados es el de Harita, la segunda capitana del Sudeva Delhi que conoció el fútbol cuando se presentó a unas pruebas para saltarse un par de clases, y que desde entonces aprende las tácticas de sus jugadoras favoritas, como la delantera estadounidense Alex Morgan, a través de vídeos de Internet.

SUEÑOS DE SELECCIÓN

Además desde que entraron a formar parte de las filas femeninas de un club profesional, las jugadoras ven cada vez más cerca su sueño de representar a la India en futuras competiciones internacionales.

Harita, que justo este año cumplió 16, lamenta no estar entre las 21 afortunadas para disputar este torneo internacional, pero tiene la convicción de que todo su esfuerzo le hará cumplir su sueño de jugar en grandes equipos, como el FC Barcelona, mientras defiende la tricolor india.

Cuando se presentan a las pruebas de acceso a la selección nacional “se puede ver el entusiasmo, la energía” en unas jóvenes que no solamente “están motivadas por ganar un campeonato, sino porque tenían todas las esperanzas en que serían seleccionadas”, remarcó la entrenadora.

Rawat también imagina el futuro defendiendo a su selección: “Quiero representar a mi país, me encantaría jugar para la India, esto es todo lo que quiero. Quiero el logo de la India en mi camiseta”, sentenció.

Mikaela Viqueira

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