Desde que nació, Bonsai, este cachorrito de bulldog, lo ha tenido muy difícil: con solo 2 patas y otros trastornos genéticos dificultándole la vida. Sin embargo, gracias a sus cariñosos dueños y el apoyo de la comunidad consigue sobrellevarlo y vivir la vida al máximo.

El animal, nacido el 17 de abril en Arkansas y padece disgenesia sacrocaudal, una enfermedad relacionada con malformaciones como la espina bífida. Los veterinarios debieron amputarle las patas traseras para que la posición de sus extremedides no perjudicara sus órganos internos, según la página que recauda fondos en su nombre para cubrir sus gastos médicos.

Tampoco le funciona la pelvis y la parte baja de su columna está deforme. Sus piernas delanteras tienen el síndrome del "perrito nadador", lo que le impide que se sostenga correctamente sobre ellas y hace que sus órganos internos soporten demasiada presión. Pero esto puede deberse al enorme saco de fluido interno con el que nació.

Friends Of Emma es una organización de Texas que se dedica a ayudar perros con el paladar hendido y otros defectos congénitos, y son los que están ayudando a los dueños de Bonsai a cuidarle, pagando las facturas del veterinario y otras cosas esenciales como pañales.

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