Captura del vídeo donde se ve a Galindo saliendo del portal de su vivienda con los brazos completamente extendidos hacia el cielo.

Charlotte. – No hubo justicia en el caso de la muerte del padre mexicano Rubén Galindo, de 29 años, quien murió por disparos de un oficial del Departamento de Policía del CMPD, veterano de las guerras Irak y Afganistán, el 6 de septiembre de 2017 después que llamó al número 911 de emergencias con el fin de entregar un arma que se encontraba en su poder y especificó que la pistola no tenía balas.

No hubo justicia

No hubo justicia para Azucena Zamorano Alemán, la de facto viuda de Galindo y madre de su hijo, quien presenció la muerte de su pareja y denunció atropellos cuando oficiales del CMPD ocuparon su casa para llevarse el cadáver.

El magistrado Robert Conrad, juez de Distrito del Oeste de Carolina del Norte, emitió un veredicto el jueves 30 de septiembre en el que otorgó la razón a los demandados y negó la opción a la mexicana para realizar un juicio por la muerte de su marido.

En el documento le ordenó al secretario de la corte cerrar el caso.

Rubén Galindo. Foto: Cortesía

Siempre es lo mismo

El dictamen de Conrad marcó una tendencia constante en las acciones de los funcionarios judiciales que fallan a favor de agentes policiales y los eximen de culpas. Igual protegen a los departamentos policiales y a las instituciones oficiales.

Las oportunidades para los individuos de a pie como el finado Galindo y pareja Zamorano Alemán no existen.

Tenía los brazos extendidos al cielo

El proceso terminado por Conrad rememoró  uno de los episodios más sórdidos en las relaciones entre el CMPD y la comunidad hispana por la percepción de impunidad después de que se dio a conocer el video en el que Galindo sale del portal de su vivienda con los brazos completamente extendidos hacia el cielo y súbitamente se desploma por los balazos.

Fiscal excluyó los videos

Aun después de la difusión de cinco videos sobre el accionar de cuatro oficiales del CMPD en el complejo de apartamentos Hunters Pointe, en el noreste de Charlotte, el entonces fiscal de Distrito del Condado de Mecklenburg, Andrew Murray, dictaminó no presentar cargos contra Guerra por la muerte de Galindo.

En una comunicación dirigida al entonces jefe del CMPD, Kerr Putney, el 17 de noviembre de 2017, Murray consignó que “el involucramiento del oficial (Guerra) en los disparos fue indiscutiblemente trágico, pero no ilegal”.

En el dosier de 230 páginas que Murray preparó para respaldar su decisión fue explícito en descartar los videos como parte de las evidencias en la comunicación oficial que le remitió a Putney, librando de responsabilidad a Guerra.

Según Murray la transparencia responsable fue la razón para que su oficina haya pedido que las pruebas, incluidos los videos policiales, solo se publicaran después que sus fiscales completaran la revisión de la investigación para el derecho del acusado a un juicio justo. “Por esa razón, esta oficina se opuso a la publicación del video de la cámara corporal antes de completar la investigación”, dijo el documento de Murray.

Algo a lo que no se dio importancia cuando se dio la decisión fue el hecho que el fiscal Murray había sido socio de los abogados George Laughrun y Michael Greene, que representaban a los oficiales del CMPD Guerra y Suggs, quienes fueron beneficiados por el dictamen de no llevarlos ante el Gran Jurado por la muerte de Galindo.

Azucena Zamorano Alemán, la viuda de Galindo, con Rubí, la hija de ambos, durante una vigilia en 2017. Foto: Cortesía

Negligencia

Antes de que se revelaran los videos, Azucena Zamorano Alemán, pareja del finado, describió la muerte de su marido, como “un acto de negligencia de la policía”.

“Él solo quería entregar la pistola que tenía. Él mismo llamó al 911 para que la recibieran. Les dijo varias veces que el arma no tenía balas”, reafirmó la viuda.

“Mi esposo solo quería hacer lo correcto, y lo mataron”, puntualizó Zamorano Alemán.

La viuda de Galindo aseguró que su marido estuvo siguiendo las instrucciones que le daba quien hacía la interpretación por teléfono.

“Él hizo lo que le dijeron, pero los policías que llegaron a la casa no lo dejaron explicar nada”, afirmó.

Cuando el CMPD realizó el operativo letal contra Galindo, en la vivienda se hallaban, además de Zamorano Alemán, su hija Rubí, entonces de cuatro meses y cuatro menores de edad, hijos anteriores de la mujer.

Impactos de bala estaban visibles a día siguiente de la muerte de Galindo en el inmueble del complejo de apartamentos Hunters Pointe, localizado en la cuadra 1900 de Prospect Drive, cerca de donde West Sugar Creek Road se encuentra con la Interestatal 85.

Amenaza letal

El entonces jefe de CMPD, Putney, dijo que los agentes dispararon a Galindo porque percibieron una “inminente amenaza letal”.

Sin embargo, la filmación no muestra ningún movimiento peligroso por parte del hispano.

En un encuentro comunitario con Putney, el 12 de octubre de 2017, en el Centro Comunitario Camino, la viuda se sentó en el auditorio frente al exjefe de policía con una fotografía tamaño poster de su marido.

Zamorano Alemán le preguntó al ahora exjefe si era cierto que los oficiales están entrenados solo para disparar si el sospechoso está siendo amenazante o agresivo.

“Eso es correcto”, contestó Putney.

“Entonces no entiendo por qué le dispararon”, le dijo Zamorano Alemán, quien manifestó que su pareja no hizo ninguna acción peligrosa.

El 12 de octubre de 2017, la viuda de Galindo se sentó con una fotografía tamaño poster de su marido frente a al exjefe de policía, Putney, durante un encuentro comunitario. Foto: Cortesía

Demanda

El 29 de agosto de 2019, la viuda de Galindo interpuso la demanda contra Guerra, Suggs y la Ciudad de Charlotte por la muerte de su marido.

En la querella acusó a los policías de “usar tácticas paramilitares” en el incidente que acabó con la vida de Galindo.

El proceso judicial contra Guerra, Suggs y la Ciudad de Charlotte se prolongó durante dos años.

Video del día que mataron a Rubén Galindo

AVISO: El siguiente video contiene imágenes que pueden ser perturbadoras. Su visualización queda a discreción del lector.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *