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Fayetteville.- Una guardería en Fayetteville fue la fachada ideal donde un hombre traficó drogas a gran escala.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos informó en un comunicado que Reshod Jamar Everett, de 36 años, fue condenado a 40 años de prisión, tras ser culpable de seis delitos graves de tráfico de drogas y cargos relacionados con armas de fuego.

Everett dirigía junto a su esposa la guardería Tori’s Playhouse, ubicada en Ronald Reagan Drive, al norte de Fayetteville. El centro de cuidado para niños estaba en la misma propiedad de su hogar, donde también se almacenaba y distribuía diversas drogas ilegales.

Las autoridades descubrieron que desde este sitio, Reshod Jamar Everett movía grandes cantidades de drogas ilegales en el área de Fayetteville.

Almacenaba armas listas para disparar

Durante una serie de cateos realizados en este domicilio en julio de 2018, los oficiales encontraron 65 libras de marihuana, “cera y comestibles de THC, tramadol y materiales de empaque de drogas”, así como $65,000 en efectivo.

Además, con declaraciones de testigos, pudieron comprobar que “Everett era responsable de más de cinco kilogramos de cocaína y más de 1.700 kilogramos de marihuana”, dice el comunicado.

Pero además de las drogas y el dinero, también tenía un arsenal de armas de todo tipo, por lo que le incautaron ocho armas de fuego, incluidos rifles de alto poder listos para disparar, así como municiones.

Una bomba de tiempo

Para Bennie Mims, agente especial a cargo de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), el hecho de descubrir el negocio ilegal de Everett, evitó una tragedia en el lugar.

“Esta era una tragedia que estaba por ocurrir”, ya que en un solo sitio había “grandes cantidades de drogas y múltiples armas de fuego, muchas de las cuales estaban listas para disparar”, todo dentro de un “negocio que atendía a padres e hijos”, dijo la funcionaria.

Lo mismo señaló Michael Easley, fiscal federal del Distrito Este de Carolina del Norte, quien aseguró que “este narcotraficante puso en riesgo innumerables vidas con su operación”.

Y agregó que su negocio ilegal era “una mezcla mortal y potencialmente peligrosa de drogas, armas y dinero en efectivo en la misma casa donde se cuidaba a los niños”.

Artimañas para no ir a prisión

A pesar de todas las evidencias en su contra, Reshod Jamar Everett intentó por todos los medios evitar ir a prisión.

Según dicen las autoridades, intimidó y sobornó a testigos, falseó declaraciones y utilizó pandilleros para espantar a cualquiera que pudiera declarar en su contra.

Finalmente, un jurado emitió el veredicto el 10 de mayo de 2022 y Everett fue declarado culpable de tráfico de drogas y delitos relacionados con armas de fuego, por lo que fue condenado a 40 años de prisión.

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