Alguacil de Forsyth, Bobby Kimbrough, en un video donde habla sobre el problema de la violencia en el condado.

Winston-Salem.- Balaceras y homicidios están marcando un inicio violento del 2021 en el condado de Forsyth. Solo en los primeros cinco meses del año, se han cometido casi el doble de asesinatos en Winston-Salem, en comparación con el mismo periodo del 2020. Ante el incremento de la violencia armada, el alguacil, Bobby Kimbrough, hizo un llamado a la comunidad para involucrarse en abordar las raíces del problema y “ayudar a salvar vidas”.

Entre enero y principios de esta semana, la ciudad fue testigo de 13 homicidios. Durante el mismo periodo del año pasado, Winston-Salem reportó un total de siete, informaron las autoridades.

El último caso ocurrió la noche del pasado 22 de mayo. La policía encontró a  Donald Bernard Lowery con una herida de bala en On Your Way Mart, ubicado en el 880 E. Twelfth Street. El hombre, de 35 años, murió poco después en el hospital local.

La investigación reveló que Lowery llegó al local para comprar y, mientras estaba sentado en su automóvil, dos jóvenes se le acercaron. En algún momento, uno de ellos sacó una pistola y disparó varias veces a la víctima. Los dos sospechosos huyeron del lugar a pie.

Dos días después, dos adolescentes de 15 años fueron arrestados en relación con el homicidio. Su identidad no se ha revelado debido a la minoría de edad.

Según las autoridades, la víctima y uno de los menores se conocían y su muerte no fue al azar.

Roban un vehículo con una bebé dentro

Un día antes del asesinato, uno de los adolescentes robó un coche modelo Volkswagen Tiguan de color negro en Greensboro, informaron las autoridades. Dentro del vehículo había una bebé de cinco meses. El sábado, el vehículo fue recuperado y la bebé, Nora Grant, fue devuelta a su familia.

Nora Grant, de cinco meses, estaba en el interior del vehículo robado. Foto: Policía de Greensboro.

Los sospechosos están detenidos en una cárcel del Departamento de Seguridad Pública del estado. Uno de ellos está acusado de asesinato. El otro enfrenta cargos por descargar un arma dentro de un vehículo ocupado, robo de vehículo y secuestro en primer grado.

Las autoridades no encontraron evidencia que ambos sucesos estén relacionados, “aparte del hecho de que el mismo delincuente juvenil está involucrado en ambos delitos”, dijo la policía de Winston-Salem.

Joven de 15 años acusado de descargar un arma dentro de un vehículo ocupado, robo de vehículo y secuestro en primer grado. Foto: Policía de Greensboro.

Pobreza, desempleo y hambre son parte del problema

Ante el aumento del crimen, y días antes del décimo tercer homicidio, el alguacil Bobby Kimbrough publicó un vídeo en Facebook para pedir a las organizaciones comunitarias y a los residentes que se involucren en abordar las raíces del problema.

“La comunidad puede solucionarlo, puede ayudar a salvar vidas”, dijo Kimbrough. “Todos somos parte de esta ciudad, parte de este condado”.

El alguacil citó un estudio, elaborado por el YMCA REACH Center, que indica que las disparidades en educación y salud, la inseguridad laboral o el hambre son factores que contribuyen al aumento de la violencia.

El documento también señala, explicó Kimbrough, que Winston-Salem ocupa el tercer peor lugar de Estados Unidos en cuanto a movilidad económica y es la séptima ciudad más segregada del país.

En el vídeo, el alguacil también apuntó que el este de Winston-Salem se considera un “desierto de alimentos”, donde los residentes tienen poco acceso a supermercados, y mencionó que las experiencias adversas de la niñez pueden tener efectos negativos y duraderos en la salud y el bienestar de los niños.

“Los pistoleros son cada vez más jóvenes. Las víctimas son cada vez más jóvenes. Esto me molesta”, había dicho el alguacil días antes en una entrevista por televisión, en relación a un tiroteo donde la víctima tenía 14 años.

A través de Facebook, el alguacil hizo un llamado a la comunidad a que asuma la responsabilidad y aporte recursos para contribuir a “la mejora del lugar” y de las futuras generaciones.

Preguntado por Qué Pasa sobre planes específicos para reducir la violencia en la comunidad latina, el alguacil respondió:

“Mi mensaje no es para un grupo individual, no es solo para las personas de un grupo social, clase económica o raza. Mi mensaje es para las personas que ocupan el espacio de Winston-Salem y el condado de Forsyth”, escribió en un correo electrónico y reiteró que “juntos somos más fuertes, más seguros y mejores”.

Menos armas y más recursos

David Villada, fundador de New Life/Nueva Vida, está de acuerdo en que las comunidades colaboren para reducir el crimen violento, pero también pide que las agencias del orden e instituciones locales se acerquen y relacionen con las comunidades. Para él, una de las claves para reducir la violencia “es estar en las calles, hablando con la gente”, dijo a este semanario.

Villada, que fue uno de los impulsores del acuerdo de paz que se estableció en agosto entre líderes comunitarios y pandillas hispanas del sur de la ciudad, señaló que parte del problema también pasa por el acceso a las armas.

“Hay muchas familias sufriendo, muchos jóvenes matándose, pero ¿de dónde vienen esas armas? ¿Quién se las da?”, dijo.

También se necesitan dirigir más recursos a los grupos locales “para poder hacer nuestro trabajo”, señaló.

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