Vecinos ofrece servicios de salud mental a trabajadores agrícolas del oeste del estado.

Asheville.- La pandemia del COVID-19 no solo ha afectado económicamente a los trabajadores latinos, sino también mentalmente. El mundo ha cambiado desde marzo del 2020, cuando se detectó el primer caso de coronavirus en el estado, pero los trabajadores siguen teniendo fe y esperan que todas las personas estén bien.

“Me ha afectado porque se han corrido muchos casos y viéndolo bien pues da mucha lastima porque todos luchamos por la misma situación y yo nadamas de mi parte ruego a Dios por todos que los guarde y los proteja porque Dios nos ha dado una sola vida”, dijo a Qué Pasa Samuel Romero, trabajador de Green Tea Sushi, un restaurante de Asheville.
A pesar de ser un trabajador esencial, ni Romero ni su familia se contagiaron del virus y está muy agradecido por eso.

“Gracias a Dios ningún familiar de mi persona (se contagió). Lo que sí (…) a mi me da pesar, todos somos hijos de Dios. Me da pesar ver alguien que perdió su vida lastimosamente” señaló Romero.

Por su parte, Aurelio Amaya, que también trabaja en Green Tea Sushi, dijo que fue muy duro haber perdido su trabajo cuando el COVID-19 comenzaba.

“Sí me afectó bastante, principalmente porque estaba trabajando en otro restaurante y como cerraron por el COVID-19, me sacaron. Cerraron por 4 meses. No trabajé esos meses,” explicó Amaya.

A pesar de las dificultades que ha traído la pandemia, Romero y Amaya demuestran que siempre se puede tener fe y esperanza. No tienen seguro médico, documentos legales o apoyo del gobierno pero, dijo Romero, siguen luchando.

“Viéndolo bien pues da mucha lastima porque todos luchamos por la misma situación y yo nadamas de mi parte ruego a Dios por todos que los guarde y los proteja porque legalmente solo hay una vida, Dios nos ha dado una sola vida”.

Apoyando a la comunidad
Más de un año después del inicio de la pandemia de COVID-19, los programas sin fines de lucro de todo el estado siguen ayudando a miembros de la comunidad latina.
Es el caso de Vecinos, una organización sin ánimo de lucro que, con sede en el condado de Jackson, ofrece servicios de salud mental para trabajadores agrícolas del oeste de Carolina del Norte.

“Nosotros brindamos servicios médicos y también de salud mental. Es un programa integrado entre las dos clases de salud. También brindamos servicios de interpretación médica y transporte a citas médicas que nosotros hayamos hecho, por ejemplo, citas dentales o citas para un especialista”, explicó su directora ejecutiva, Marianne Martínez.
Martínez explicó que la organización también ofrece otros servicios, como acceso a alimentos o ropa.

Tener un programa sin fines de lucro como Vecinos, que sirve la comunidad hispana, es muy importante especialmente durante una pandemia, opinó Martínez.

“Muchos tienen necesidades de pruebas de COVID-19, vacunación y también la gente tiene problemas para pagar sus cuentas. Por ejemplo, si están en cuarentena necesitan ayuda para pagar sus biles porque no se puede trabajar en esas dos semanas y eso puede afectar su salud física y mental también” explicó. “Todos sabemos que nuestra salud física no es la única salud que tenemos Especialmente para la gente que servimos; es salud económica, salud de la familia, salud de los niños. Todo eso afecta nuestra salud tanto física como mental y por eso Vecinos es una organización dinámica para poder ayudar a los pacientes de cualquier forma que ellos necesiten”.

Foto: Cortesía

Necesidades de salud de los trabajadores agrícolas
Martínez mencionó que los trabajadores agrícolas se dedican a una ocupación muy peligrosa. El trabajo agrícola está entre las tres o cinco ocupaciones más peligrosas del país, por lo que necesitan una atención médica más especializada.

Según la directora de la organización, los trabajadores necesitan gente que sepa de pesticidas, de cuestiones dermatológicas, “gente que entienda realmente lo que están pasando”.

“Por ejemplo, la gente migrante que haya dejado a toda su familia y están aquí solos y no conocen a nadie y están trabajando para un empleador, no tienen independencia, no tienen la capacidad sin la ayuda de su empleador. Entonces, eso puede causar problemas tanto mentales como físicos y necesitan un doctor de cabecera que entienda todo eso y tenga la capacidad de realmente ayudarlos de esa forma”, dijo.

Vecinos ayuda a trabajadores agrícolas migrantes y sus familias, ya sean adultos o niños.
“Nosotros brindamos servicios médicos a adultos mayores de 18 años, pero aceptamos a niños en el programa para asuntos que no sean médicos, como por ejemplo, si necesita el niño una cita dental o ropa”.

La meta de Vecinos, no obstante, es extender sus servicios para las familias latinas de bajos recursos de la zona.

*Este artículo ha sido escrito por estudiantes del programa de español de la UNCA, en el marco de un proyecto colaborativo entre la universidad y Qué Pasa.

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