Más de 27,000 vacunas del programa FEMA se administraron a personas hispanas.

Greensboro.- El Centro de vacunación masiva de Greensboro ha cerrado sus puertas después de administrar 143,659 vacunas contra el COVID-19 a personas de todo Carolina del Norte, anunciaron el viernes los oficiales del estado. Más de 27,000 de esas dosis se proporcionaron a personas hispanas.

El centro, ubicado en el Four Seasons Town Center, estuvo abierto durante 12 semanas, dando sus primeras vacunas a principios de marzo y las últimas el pasado 27 de mayo. Durante las primeras seis semanas, el sitio proporcionó hasta 3,000 vacunas por día.

“El centro de vacunación de Greensboro fue un gran éxito, proporcionando más de 140.000 vacunas a la región de Piedmont Triad y llegando a comunidades históricamente desatendidas”, dijo la secretaria de salud Mandy Cohen.

El programa federal FEMA y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades seleccionaron el condado de Guilford para ubicar el centro de vacunación masivo al ser un área con poblaciones significativas marginadas o desatendidas.

De las 143,659 dosis, 116,363 se administraron en el Four Seasons Town Center, de las cuales el 16 por ciento se pusieron en brazos de hispanos, que representan el 10 por ciento de la población de Carolina del Norte, y el 23 por ciento de las vacunas se dieron a personas de raza negra, que representan el 23% de la población estatal, informaron los oficiales del estado.

Las vacunas restantes se administraron a través de entidades comunitarias regionales en colaboración con los departamentos de salud locales. Así, entre los hospitales Novant Health y Wake Forest Baptist Health del condado de Forsyth; los centros CityGate Dream y Eric Lane de Alamance, Cone Health y la Universidad estatal de Winston-Salem administraron un total de 27,296 dosis, proporcionadas por FEMA.

Las organizaciones comunitarias también tuvieron un papel clave a la hora de garantizar el acceso de las vacunas a las poblaciones más vulnerables. Un ejemplo fue la Federación Hispana, quienes estuvieron apoyando a los latinos del estado con su centro de llamadas en español.

«Ellos fueron vitales en conectar a la comunidad con las citas», dijo a Qué Pasa Yazmin García, directora de política y estrategia latina del Departamento de Salud.

Por su parte, Mandy Cohen destacó que el programa de vacunación “fue un modelo que mostró lo mejor de las asociaciones locales, estatales y federales. Ha demostrado cuán importantes son los socios confiables en el terreno para llegar a comunidades históricamente desatendidas y facilitar el acceso a las vacunas”.

Agencias estatales y federales, como los departamentos de salud y seguridad pública de Carolina del Norte, la Guardia Nacional estatal o la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, así como otras organizaciones locales también colaboraron en el programa.