Raleigh.- Carolina del Norte dejará de administrar por el momento la vacuna de Johnson & Johnson, luego de que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) recomendaran el martes, suspender su uso tras detectar seis casos de un tipo de coágulo sanguíneo «raro y grave».

Los seis casos reportados se encuentran entre las más de 6,8 millones de dosis de la vacuna llamada Janssen administradas en los Estados Unidos y ocurrieron entre mujeres de 18 y 48 años.

Una de las mujeres murió y otra se encuentra grave, dijeron el martes los CDC, quienes indicaron que los síntomas aparecieron de 6 a 13 días después de la vacunación. 

El miércoles se reunirá el  Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACRP) para revisar aún más estos casos y evaluar su potencial repercusión. La FDA revisará ese análisis ya que también investiga estos casos.

La Secretaria del Departamento de Salud de NC, Mandy Cohen, dijo que ninguno de los seis casos reportados se produjo en el estado. Pidió además, a los proveedores de vacunación detener la administración de la J&J hasta que haya más información.

“Nuestra principal preocupación es la salud y la seguridad de todos los habitantes de Carolina del Norte», señaló. «Estamos siguiendo las recomendaciones de la FDA y los CDC y les pedimos a los proveedores de vacunación que pausen la administración de la vacuna”.

La secretaria de salud también indicó que las personas que planeaban recibir la vacuna de J&J deberán reprogramarla.

En Carolina del Norte, hasta el 12 de abril, 242,762 personas habíasn sido inmunizadas con Janssen.

Los casos

De acuerdo con los CDC, en los casos reportados se observó un tipo de coágulo de sangre llamado trombosis del seno venoso cerebral (CVST) en combinación con niveles bajos de plaquetas en sangre (trombocitopenia). 

El tratamiento de este tipo específico de coágulo sanguíneo es diferente del tratamiento que normalmente se administra. Por lo general, se usa un medicamento anticoagulante llamado heparina para tratar los coágulos de sangre. 

En este contexto, la administración de heparina puede ser peligrosa y es necesario administrar tratamientos alternativos.

Hablan los médicos de NC

Desde una mirada médica, el doctor David Whol de la Facultad de Medicina y Enfermedades Infecciosas de UNC Health la pausa a la J&J “es razonable”.

“Creo que será necesario un examen cuidadoso de los datos, no solo de nosotros (UNC Health), sino también de los pacientes… Absolutamente eso es apropiado”.

Whol recordó que todas las vacunas contra COVID aplicadas en Estados Unidos están bajo autorización de uso de emergencia.

“Para cada medicamento o vacuna que en última instancia aprobemos, siempre existirá la posibilidad de que aparezcan números raros de efectos secundarios fuera de los ensayos clínicos y necesitamos sistemas robustos para poder encontrarlos”.

Por su parte el doctor Cameron Wolfe, de Enfermedades infecciosas de Duke Health indicó que es importante que las personas se acerquen a sus médicos y destacó el sistema de vigilancia de las vacunas. 

“Esta es una de las tres vacunas, no ha habido ninguna señal de seguridad a pesar de decenas de millones de dosis de Moderna y Pfizer y, nuestro mensaje, mi mensaje para el paciente es que debemos continuar usándolos mientras evaluamos lo que está sucediendo aquí”.

“Al final del día, los pacientes también necesitan tomar sus propias decisiones. Tenemos personas que reaccionan seriamente a la penicilina, no desechamos la penicilina. La penicilina es muy muy útil como antibiótico que salva vidas, aunque algunas personas pueden tener una reacción a la penicilina. Entonces tenemos herramientas que tenemos que entender cómo usarlas, a veces eran un poco de doble filo, pero los vastos beneficios de estas vacunas, hasta ahora’.

¿Cuáles eran las opciones? 

Yuleidy Baldor se vacunó con la Johnson & Johnson a principios de marzo, en Winston-Salem, y reconoció a Qué Pasa, el martes, que la noticia le ha causado cierta inquietud, pero que aun así agradeció estar vacunada. 

“Miro la parte positiva. ¿Cuáles eran las opciones? Ponerte la vacuna o no ponértela y estar en riesgo de contagiarte del virus que, con las nuevas cepas, es muy alto”, dijo.

Baldor explicó que, tras vacunarse, sintió algunos síntomas como escalofríos, fiebre y dolor de cuerpo, algo que ya se esperaba. 

En una encuesta lanzada el martes por Qué Pasa para medir el grado de preocupación de quienes recibieron esta vacuna, un 21.8% dijo sentirse “muy preocupado”, mientras un 41.8% se mostró “algo preocupado”. La mayoría de quienes respondieron son mujeres de 35 a 44 años en gran parte de los condados Wake y Forsyth.

Para llenar la encuesta ingrese a: https://bit.ly/32cy7LC

Proveedores locales dejan de usar J&J

Siguiendo las recomendaciones, varios hospitales de NC y Departamentos de salud locales decidieron detener, de forma inmediata, el uso de la vacuna Janssen. 

“UNC Health está monitoreando de cerca la situación con respecto a la vacuna de J&J. Como precaución, seguiremos la recomendación de la FDA y detendremos la vacunación con J&J hasta que las autoridades federales puedan revisar los datos y brindar más orientación”, indicaron desde el hospital en un comunicado. 

La red de salud Cone Health, en Greensboro, los hospitales Novant Health y Wake Forest Baptist Health, en Winston-Salem, y los Departamentos de Salud Pública de los condados de Forsyth, y Guilford, entre otros, también anunciaron que dejarán de administrar la vacuna por ahora. 

“Esperamos que se trate de una pausa temporal y que después que el ACRP analice esto más a fondo puedan proporcionar más orientación y que con el tiempo, podamos volver a utilizar J&J”, indicó el director de salud pública de Forsyth, Joshua Swift. 

Hasta que haya nuevas guías, las agencias de salud dijeron que reemplazarán las vacunas de Johnson & Johnson con las de Pfizer y Moderna. Los pacientes que tienen citas para recibir la vacuna de J&J en las clínicas de vacunación locales se les ofrecerá una de las otras vacunas o se reprogramarán según sea necesario. 

¿Qué hacer?

Los CDC y la FDA recomendaron que las personas que hayan recibido la vacuna J&J y que desarrollen dolor de cabeza intenso, dolor abdominal, dolor en las piernas o dificultad para respirar dentro de las tres semanas posteriores a la vacunación deben comunicarse con su proveedor de atención médica.

En caso de no tener proveedor de atención médica, el director del Departamento de Salud de Forsyth recordó que las personas pueden llamar al 911. 

“Queremos que las personas sean cautelosas si tienen un proveedor, deben comunicarse con su proveedor. Si no es así, le aconsejamos que llame al 911 si comienza a tener problemas de salud y complicaciones importantes”.

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