Los resultados de la medición permitirían al NCDHHS tomar medidas para contrarrestar la propagación del virus.

Raleigh.- Desde enero de este año, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte (NCDHHS) ha estado analizando muestras de aguas residuales para buscar SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19.

Este nuevo programa estatal, conocido como la Red de Monitoreo de Aguas Residuales de Carolina del Norte, es una colaboración entre 11 empresas de aguas residuales, ocho departamentos locales de salud pública e investigadores de la Universidad de Carolina del Norte.

Los resultados de la medición permitirían a las autoridades de salud tomar medidas para contrarrestar la propagación del virus.

¿Por qué  la búsqueda?

De acuerdo con el NCDHHS, las personas infectadas con COVID-19 eliminan partículas virales en las heces, las cuales ya no son infecciosas en las aguas residuales, pero de esa forma se pueden medir si hay suficientes personas infectadas.

“El monitoreo de las aguas residuales es una nueva herramienta que nos ayudará a rastrear la propagación de COVID-19 en las comunidades participantes, incluso cuando se están haciendo pruebas a menos personas”, dijo el Dr. Zack Moore, epidemiólogo estatal. “Este puede ser un sistema de alerta temprana y permitir que los funcionarios de salud tomen medidas para detener la propagación si las tendencias aumentan”.

La medición del virus que causa COVID-19 en las aguas residuales le permite al NCDHHS rastrear las tendencias de COVID-19 en toda una comunidad atendida por el mismo sistema de alcantarillado con una muestra.

Este tipo de monitoreo detecta el virus diseminado por personas sintomáticas, así como por personas asintomáticas.

Esto puede ser importante, de acuerdo con el NCDHHS, ya que las personas asintomáticas rara vez se someten a pruebas y los CDC estiman que el 50% de la transmisión de COVID-19 es causada por personas sin síntomas.

Los datos preliminares sobre aguas residuales han mostrado tendencias similares a las que el NCDHHS ha visto al informar los resultados de las pruebas individuales.

Medidas que se tomarían

Si los datos de aguas residuales muestran un aumento inesperado de COVID-19 en una comunidad, NCDHHS notificará inmediatamente a la planta de tratamiento de aguas residuales y al departamento de salud local.

NCDHHS recomienda que las comunidades locales revisen los datos de aguas residuales junto con otras métricas de COVID-19. Si se justifica, los funcionarios locales pueden tomar las siguientes medidas de salud pública:

• Aumentar las pruebas emergentes.

• Incrementar las comunicaciones de salud pública sobre la importancia de enmascarar, lavarse las manos, el distanciamiento social y evitar grandes multitudes en espacios cerrados.

• Avisar a los hospitales, clínicas y otros proveedores de atención médica locales sobre un posible aumento de casos.

• Brindar recomendaciones a los líderes comunitarios o implementar restricciones como limitar las reuniones en interiores y reducir la capacidad comercial.

• Tomar medidas para aumentar la vacunación en la comunidad.

Sin embargo, las autoridades de salud indicaron que existen limitaciones importantes para este método de monitoreo de COVID-19.

Aproximadamente el 40% de la población del estado usa sistemas sépticos para las aguas residuales, por lo que incluso si todas las plantas de tratamiento de aguas residuales del estado estuvieran participando, los datos representarían seis de cada 10 personas en Carolina del Norte.

Además, los científicos todavía están investigando exactamente cuánto tiempo ocurre la diseminación del SARS-CoV-2 y qué proporción de personas con COVID-19 eliminan el virus en sus heces.

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