Charlotte.- “Mi hijo tiene cuatro años y no solamente ya aprendió a contar y a reconocer las letras y los colores, sino que ha aprendido a desenvolverse mejor él solito”.

“Mi niño también tiene 4 años y desde que está viniendo aquí ha hecho progresos asombrosos, ahora vamos en el carro y mira los letreros en la carretera y me dice los nombres de las letras y todo”.

Quienes así hablan son Caty Sarmiento y Diana Camacho, dos mamás hispanas que llevan a sus hijos al centro preescolar para niños hispanos que funciona en Saint Mark’s Episcopal Church, en Huntersville, al noroeste de Charlotte.

“Este es nuestro primer curso y hemos tenido una matrícula de cinco niños, pero ya están abiertas las registraciones para el próximo año escolar y esperamos que más familias hispanas traigan aquí a sus hijos para que ellos puedan estar mejor preparados para entrar en la escuela regular”, dice la mexicana Patricia Lyons, una de las maestras del pequeño centro escolar.

La decisión de llevar a sus hijos pequeños a este tipo de escuelas privadas, generalmente de bajo costo, según ha podido investigar nuestro semanario, al parecer se ha ido convirtiendo en una alternativa para aquellos padres que por una u otra causa no pudieron inscribir a sus niños en alguno de los centros de educación preescolar manejados por el sistema de escuelas públicas del condado (CMS).

“Mi hijo cumple años en noviembre, por lo que no lo pudimos matricular a tiempo ni en el prekinder primeramente, ni en la escuela regular después. De no haber sido porque lo pusimos en una escuela que abrieron en nuestra iglesia, habría perdido todo un año”, dice Carlos Hernández, padre de un niño ahora de seis años, de quien afirma que “cuando empezó de verdad en la escuela ya sabía leer”.

De acuerdo con Yaviri Escalera, especialista de relaciones con los medios de prensa del sistema de escuelas públicas de Mecklenburg, “cada año, el departamento de Pre-Kinder examina aproximadamente 5.800 (solicitudes de inscripción de) niños, para ver si son elegibles para el programa de Pre-K del CMS. De estos, cerca de 2130 son declarados como hispanos”.

Pero según la propia Escalera, entre los requisitos para que un niño sea admitido en el programa, está el de que haya cumplido 4 años para el 31 de agosto del año escolar en el que vaya a ser inscripto, lo cual hace que niños como el hijo de Hernández no califiquen.

Y están además aquellos cuyos padres quieren que comiencen a acostumbrarse al ambiente escolar desde antes de cumplir los cuatro años, como es el caso de la costarricense Fanny Salazar, cuyo hijo de tres años fue el primero en ser inscripto en la escuela preescolar de Saint Mark Episcopal Church.

“Aquí mi hijo ha aprendido muchísimo, sobre todo a desenvolverse por sí mismo y a compartir con otros niños”, afirma Salazar.

“Les enseñamos a escribir su nombre, a contar, a pronunciar el alfabeto en inglés y muchas otras cosas, pero además tenemos un patio de juego para que se diviertan y también invitamos a personas de la comunidad para que vengan a conversar con ellos”, dice Lyons.

Para matrícula
Llame al teléf: 704-399-5193. Inscripciones en Saint Mark ‘s comenzaron el 11 de marzo y terminan el 10 de mayo.