Charlotte.- El sábado 5 de diciembre, el activista Rausel Arista celebró en compañía de amigos y compañeros de lucha a favor de los inmigrantes el cierre de su caso de deportación, en una vivienda de la localidad de Matthews.

“Fue como un regalo de Acción de Gracias, ese día mi abogada me informó que había recibido los documentos que confirmaban que el caso había sido cerrado”, contó Arista, quien ha tenido un historial de trabajo por la causa de los indocumentados, que se remonta a las marchas de 2006.

Arista fue arrestado en el Aeropuerto de Niagara-Buffalo, cuando intentaba regresar a Charlotte de un viaje familiar al extremo norte del estado de Nueva York, el 21 de julio de 2014.

Después de ser trasladado al Centro de Detención de Batavia, cerca de la frontera canadiense, en Charlotte se inició una movilización que concluyó con la liberación de Arista a 24 horas de su detención.

La campaña en pro de Arista incluyó una vigilia en una iglesia del centro de Charlotte, la impresión de carteles con su rostro, una petición para su libertad en Facebook, y la red de MoveOn.org, que alcanzó en cuestión de horas más de mil firmas, y el envío de correos electrónicos por parte del Comité de Servicio de  los Amigos Americanos (AFSC). Los activistas del grupo Familias Unidas y de la Coalición Latinoamericana, esta última entidad para la que Arista trabajaba, cooperaron en el esfuerzo.

Al activista de origen mexicano, se le programó la presentación en una audiencia en un tribunal del estado Nueva York para el pasado 9 de septiembre, que fue resuelta por sus abogados.

El sábado, Arista agradeció las acciones de la comunidad y el desempeño de su abogada Ann Marie Dooley. Su pareja, Liz Beaumont, rememoró los duros momentos de la expectativa de la deportación y la espera del cierre del caso. El dirigente de Familias Unidas, Luis Zarco, cuyo caso de deportación también fue cerrado, elogió el logro de Arista. Los asistentes hicieron sonar sus palmas coreando: “Sí se pudo”.