Charlotte.- El lunes 29 de octubre de 2018, a las 7:15 de la mañana, quedará marcado para la historia del Sistema Escolar de Charlotte-Mecklenburg (CMS), como el día y la hora en que un alumno del distrito murió dentro de un plantel público local a causa de un tiro con un arma de fuego disparada por otro estudiante.

En el incidente, inédito en años recientes en la ciudad de Charlotte y el condado de Mecklenburg, que involucró a dos adolescentes afroamericanos de 16 años, le segó la vida de Bobby McKeithen y la detención de Jatwan Cuffie, en la Escuela Secundaria David W. Butler, de la localidad de Matthews.

El hecho ha motivado que el debate sobre el fácil acceso a las armas vuelva a tratarse en la opinión pública, añadiéndose la implicación de que estos artefactos sean llevados a escuelas a las que acuden menores de edad, que no tendrían otra preocupación que estudiar y disfrutar la vida.

“Cuando mi hija se comunicó conmigo y me contó lo que estaba pasando me llené de angustia. No es lógico que la muerte sea algo que inquiete a nuestros niños”, dijo una madre que se comunicó con Qué Pasa-Mi Gente,  cuando Butler todavía experimentaba un cierre de emergencia por el fatal suceso.
 

Acoso escolar

El otro tema que está siendo discutido debido al episodio mortal es el del hostigamiento o bullying escolar, conocido en algunos países como matoneo o acoso.

En abril pasado, el CMS había registrado más de 500 denuncias de hostigamiento desde el inicio del ciclo escolar 2017-2018.

Uno de los abogados de Cuffie, el joven acusado de homicidio en primer grado, dijo que su representado había sido víctima del maltrato antes del desenlace fatídico.

“Comenzó con bullying que escaló fuera de control”, dijo el superintendente del CMS, Clayton Wilcox,  en su primer encuentro con la prensa después del incidente.

El Departamento de Policía de Charlotte-Mecklenburg (CMPD), investiga pendencias que involucraron al finado y al acusado desde el viernes 26 de octubre antes de que Cuffie llevara a la escuela la pistola que acabó con la vida de McKeithen.

Armas de fuego en los planteles

Una indagación del CMPD encontró que la pistola había sido denunciada como robada en el condado de Gaston.

Un día después del desventurado acontecimiento en Butler, las autoridades escolares confiscaron un arma en la Escuela Secundaria Garinger, del Este de Charlotte, donde la población estudiantil latina es significativa.

Aunque la región de Charlotte ha tenido la suerte de no vivir la experiencia de un tiroteo masivo o  una matanza en sus escuelas como otros sitios del país, la presencia de armas de fuego en sus planteles ha sido un problema crónico en las aulas del CMS.

En el ciclo escolar 2006-2007 se decomisaron 28 armas de fuego en el distrito escolar de Charlotte-Mecklenburg, y en febrero pasado se reveló que un informe del Departamento de Instrucción Pública de Carolina del Norte (NCPID), que determinó que el CMS encabezó la confiscación de pistolas en el estado con 19 artefactos.

Las armas fueron halladas en escuelas ubicadas a lo largo y ancho de la geografía del condado de Mecklenburg, representando el 20 por ciento de las encontradas en los 115 distritos escolares de Carolina del Norte.
 

Detectores de metal

Tras el trágico suceso, nuevamente se volvió a discutir la posibilidad de instalar detectores de metal en los 176 planteles del CMS, donde se están invirtiendo cerca de diez millones de dólares en medidas de seguridad.

El CMS ha programado simulacros de reacción a ataques armados en las escuelas para preparar al personal de los planteles ante una eventual situación de peligro.

La sugerencia de proveer armas a los maestros y empleados del distrito escolar como instrumentos de defensa para intervenir en incidentes armados en los planteles fue descartada por el superintendente Wilcox y por el jefe del CMPD, Kerr Putney, después de la masacre ocurrida en la Escuela Marjorie Stoneman Douglas, de Parkland, Florida, donde un individuo mató a 17 personas en febrero pasado.

El caso de Florida motivó un movimiento estudiantil nacional que reclamó controles a la venta de armas de fuego para evitar los constantes acaecimientos fatales masivos.

Incluso, los jóvenes se pronunciaron contra la poderosa Asociación Nacional de Rifle (NRA), por oponerse a medidas que restrinjan el acceso a varios tipos de armas.

El martes 30 de octubre, durante una sesión de la Junta de Educación del CMS, un alumno de la Escuela Secundaria Ardrey Kell, exigió medidas de protección para los planteles escolares, incluyendo los detectores de metales.

“Somos como blancos de práctica”, expresó el estudiante Luke Drago, en el anfiteatro del Centro de Gobierno de Charlotte, para resaltar la indefensión que siente el alumnado.