Raleigh.- La puja por ubicarse en los primeros puestos, entre los hispanos y los antiinmigrantes durante la primera sesión del Comité de Inmigración de la Cámara de Representantes de Carolina del Norte, estuvo como para alquilar balcón.

Cuando todos estaban ubicados en sus asientos y los antiinmigrantes de la organización NCFire ocupaban la primera fila, a alguien se le ocurrió agregar una línea delantera, que terminó compartida con mayoría para los latinos, que actuaron con mayor rapidez.

Igual, estuvo en disputa la presentación de carteles durante el encuentro. La delegación procedente de Charlotte tuvo que dejar los letreros a la entrada del Edificio Legislativo, por indicación del personal del inmueble. Entre tanto, los antiinmigrantes ingresaron los suyos, incluso hasta el salón donde se desarrolló la sesión. Pero, un reclamo de los latinos hizo que el personal de seguridad admonizara a los de NCFire para que no los mostraran durante la reunión.

Al final, los carteles le fueron devueltos a los proinmigrantes, que habían preparado una decena de lemas como: “No conviertan a los indocumentados en chivos expiatorios”; “No persigan a los inmigrantes, arreglen la economía; y uno que mostraba unos tomates podridos debido a la dura ley antiinmigrante de Alabama.

Por su parte, los líderes latinos de Raleigh permanecieron en el fondo del salón, que estuvo repleto.