Salisbury.- Un hispano que era buscado por las autoridades desde el año 2008 por su presunta participación en la muerte de tres personas en San Francisco, California, cayó finalmente en manos de la justicia, a miles de millas del lugar de los crímenes, en Salisbury, condado de Rowan, unos 45 minutos al norte de Charlotte.

De acuerdo con un reporte de las autoridades locales, fue la policía de inmigración (ICE), la que los alertó acerca de la presencia de Wilfredo Reyes, de 31 años, y miembro de la tristemente célebre banda criminal conocida como Mara Salvatrucha 13, (MS-13), en una casa en la calle Airport Road en Salisbury.
“Cuando los agentes se acercaron a la vivienda donde sabíamos que se ocultaba, Reyes intentó escapar saltando a través de una ventana, pero fue detenido por detectives casi inmediatamente”, explica el reporte oficial.
El citado documento indicó además, que en la misma residencia se llevó a cabo el arresto del también hispano José Mejía, de 25 años, quien presuntamente estaba ayudando a Wilfredo Reyes a evadir la acción de la justicia, y ha sido acusado adicionalmente por posesión ilegal de drogas.
“Mejía es un inmigrante indocumentado de ciudadanía salvadoreña, quien es también un conocido miembro de la Mara Salvatrucha 13”, indicó el parte policial.
En el caso de Mejía, un juez le impuso una fianza de 10,000 dólares por el delito de posesión de drogas, pero no podrá salir en libertad debido a que pesa sobre él una orden de detención federal puesta por ICE.
En el caso de Reyes, de quién las autoridades no han especificado si es indocumentado o no, tampoco podrá salir en libertad bajo fianza, debido a que se encuentra en proceso de ser extraditado a California, para que responda por los homicidios de que está acusado desde hace cuatro años.
Una nota publicada por el diario Salisbury Journal narra que Reyes y otro hombre hispano, Edwin Torres, fueron señalados como autores de la ejecución a balazos de Tony Bologna, un hombre de 48 años, y dos de sus hijos; Michael y Mathews, de 20 y 16 años respectivamente, en el interior de su automóvil, en San Francisco, en junio del 2008.
“Un tercer hijo de Bologna, Andrew, de 18, quien también estaba en el auto familiar cuando los hechos ocurrieron, logró sobrevivir a los disparos”, según el rotativo.
La nota explica que las autoridades de California dijeron creer que la matanza se debió a un ajuste de cuentas, por la muerte de un miembro de la Mara Salvatrucha 13.
Edwin Ramos, de 25 años, e identificado también como miembro de la mencionada asociación criminal, fue encontrado culpable, y ya cumple sanción en California como cómplice en el asesinato de Bologna y sus hijos. Ramos aseguró en el juicio que no fue Él quien apretó el gatillo, sino Reyes.