Charlotte.- Un optimismo prudente expresaron los especialistas en el tema migratorio consultados por Qué Pasa-Mi Gente sobre el histórico anuncio de la administración del presidente Barack Obama, del pasado jueves 18 de agosto, de suspender las deportaciones de indocumentados que no son criminales, analizando su situación caso por caso. No obstante, la mayoría concordaron en que la presión de las organizaciones proinmigrantes y especialmente la de los jóvenes soñadores forzó al gobierno actual a revisar la política de deportaciones.

El pasado 26 de julio, el congresista Luis Gutiérrez había sido arrestado frente a la Casa Blanca tras una manifestación promovida por las organizaciones CASA de Maryland, Centro por el Cambio Comunitario (CCC), Presente y CARECEN. La protesta era un reclamo por el primer millón de deportados del gobierno de Obama y la ausencia de  una acción administrativa del ejecutivo que aliviara la situación de los indocumentados.

Los manifestantes le dieron un plazo al presidente hasta el 15 de agosto para que usara su poder discrecional en materia migratoria. En su lugar hubo un anuncio del director del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), John Morton de convertir el programa de deportaciones Comunidades Seguras en obligatorio.

Las organizaciones respondieron, el pasado martes 16, con el Día de Acción Nacional Contra las Deportaciones  y 48 horas después hubo el anuncio presidencial.