Bessemer City.- La Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación de Estados Unidos, inició la investigación de una escuela del Distrito Escolar del Condado Gaston, luego que una madre hondureña presentó una queja por discriminación contra sus dos hijos que fueron expulsados por supuestamente ser sospechosos de tener nexos con pandillas.

Alexandra Ventura Suazo dijo al diario Gaston Gazette, que emigró de Honduras con sus hijos Henry y Brayan para que tuvieran una mejor educación y estuvieran alejados de las pandillas, pero asegura que ahora su familia se encuentra devastada por la acusación.
La Secundaria Basssemer City, donde asistían los jóvenes recién llegados, hace firmar a los padres y estudiantes un contrato “antipandillas” que le permite monitorearlos y suspenderlos si es el caso. La mujer, que envío la queja en noviembre pasado, recientemente recibió la notificación que la oficina federal iniciaría la investigación basada en que “ningún sistema escolar público puede discriminar a un estudiante por su raza, color o su origen nacional”.
Ventura Suazo argumentó que la escuela no proveyó ni a ella y sus hijos intérpretes y copias traducidas al español de los documentos que tuvieron que firmar.
La hondureña tuvo que firmar primero el contrato por su hijo Brayan, quien poco después de iniciar el grado décimo fue suspendido por un año por “vestir camiseta roja y usar un guante rojo y otro negro”.
“Brayan tenía guantes de diferente color, porque no pudo encontrar el guante par y su camiseta de Abercrombie no está afiliada a ninguna pandilla”, dijo Byron Martínez, que aboga por esta familia y es voluntario en un programa antipandillas de una iglesia local.
Martínez dijo al diario, que en octubre pasado la mujer tuvo que firmar de nuevo el contrato esta vez por su hijo Henry, que cursaba el grado noveno y fue ligado con pandillas por un dibujo.
Aunque aparentemente la escuela nunca probó que el diseño fuera creado por Henry, primero lo suspendió por 10 días y luego por la máxima de un año, indicó Martínez, que dijo que ninguno de los jóvenes tuvo una audiencia en la escuela antes de ser expulsados.
No obstante, el Distrito Escolar de Gaston autorizó el reingreso de los dos jovencitos a otras secundarias luego de escuchar a la madre.