Charlotte.- No fue posible sentarse a conversar con el candidato a la Junta de  Educación del Sistema Escolar de Charlotte-Mecklenburg, Ken Nelson, quien consternó a los  estudiantes hispanos que asistieron a un foro con los aspirantes al ente educativo, por sus francas respuestas contra el proyecto de ley Dream Act, que legalizaría a los educandos indocumentados, así como por pronunciarse en pro de negar cualquier beneficio a los alumnos que carecen de estatus migratorio.

Los encuentros con Nelson fueron de pie, primero en el gimnasio de la YMCA Stratford Richardson, en el oeste de Charlotte y después en el estacionamiento de la YMCA Morrison de Ballantyne, en el sur de la ciudad, en un evento gastronómico al que asistieron la mayor parte de candidatos a puestos públicos locales para las elecciones del  martes 8 de noviembre.

Durante el evento de la YMCA Stratford Richardson, que se efectuó el lunes 3 de octubre, por más de dos horas, los 13 candidatos a la junta escolar tuvieron la oportunidad de dialogar con 13 grupos de diez personas sobre sus planes para el distrito.

En las mesas redondas hubo la presencia de casi 20 estudiantes latinos, a los que Nelson incomodó al señalar su oposición a facilitar el  ingreso de los llamados “soñadores” a colegios comunitarios y universidades públicas.

Una de las participantes me mostró su hoja de evaluación con un rotundo “No” a respaldar a Nelson en su aspiración para integrar el organismo que gobierna al sistema escolar local.

Nelson ofrece un programa de seis puntos para atraer a los votantes en su intención de convertise en uno de los tres miembros de elección general de la junta: No darle poder de establecer nuevos impuestos al sistema escolar; darle poder a los maestros, para que controlen los salones de clases; disminuir la influencia de la oficina central del distritito escolar; parar las pruebas estandarizadas, que ocupan el tiempo de los docentes en preparar a los alumnos para los exámenes en lugar de enseñarles; hacer transparente la gestión de la junta escolar; y hacer que las escuelas sean planteles de vecindario, a las que asistan los educandos que residan cerca.

El diálogo con Nelson fue abierto y sus respuestas muy firmes, claras y concretas.

Una jueza en Alabama acaba de  mantener vigente una disposición, contenida en una ley estatal de inmigración que requiere que los directores de las escuelas y el personal educativo indague y reporte el estatus migratorio de los alumnos ¿Usted qué opina?

Yo respaldo totalmente la ley que se aprobó en Alabama.

¿Usted estaría dispuesto a respaldar que en Carolina del Norte se pase una normativa similar? Eso estuvo discutiéndose en la Legislatura en Raleigh…

Sí, apoyaría una medida parecida para este estado. Estoy en contra de la inmigración ilegal. Mire, la Corte Suprema determinó que se debe educar a todos los estudiantes en las escuelas públicas, pero la ley no dice que no debamos hacer que los ilegales paguen una matrícula por los gastos que ocasionan. Se les debe cobrar, es mucho el dinero que gastamos los que pagamos impuestos para subsidiar la educación de los estudiantes ilegales y la de los hijos de los ilegales.

Algo así afectaría a miles de estudiantes hispanos, actualmente el distrito tiene más de 24 mil alumnos latinos y son más de 16 por ciento de la población estudiantil…

Quiero aclararle que no estoy en contra de los hispanos, estoy en contra de la inmigración ilegal. Esto no es una cuestión racial sino de respeto a las leyes, de soberanía de nuestro país, de Estados Unidos. ¿Usted conoce las leyes de inmigración de México? ¿Usted conoce lo estrictas que son con los extranjeros? Esa es la ley de inmigración que yo quiero para que se aplique aquí en mi país.

Pero es indudable que su propuesta está dirigida contra los hispanos, porque la mayoría de los alumnos indocumentados que asisten a las escuelas del distrito son latinos…

Le insisto que no estoy en contra de los hispanos, sino de la inmigración ilegal y los costos que ocasiona al sistema escolar y al bolsillo de los contribuyentes, a los que pagamos impuestos.

Pero los indocumentados pagan impuestos, lo hacen cuando compran jabón, cuando ponen gasolina a sus automóviles, cuando van a los supermercados, y hay millones que lo hacen con sus números de identificación tributaria…

Le repito que este es un asunto de soberanía de Estados Unidos, que no ha sido respetada.

Usted ha visto la panorámica de Charlotte. Esos bellos edificios que hay en el centro fueron construidos con brazos de obreros hispanos, en su mayoría indocumentados, mexicanos y centroamericanos. ¿Le parece justo que ahora les digan que se vayan y se les cobre por educar sus hijos? Ellos construyeron el estadio de las Panteras, la Arena de los Bobcats, los hoteles y los rascacielos de los bancos…

Mire, las leyes deben respetarse.  Ningún país  habría permitido lo que ha pasado aquí con la inmigración ilegal.

Usted sabe que cuando se aprobó la ley de inmigración de 1986, que  firmó el presidente republicano Ronald Reagan, y que legalizó a tres millones de indocumentados, se establecieron medidas para sancionar a los patrones que contrataran personal sin estatus migratorio y penalidades para los indocumentados. Pero ¿qué pasó? que cuando los agentes de inmigración comenzaron a detener  a los indocumentados en los campos agrícolas, fueron los propios políticos, senadores y representantes federales  los que le pidieron al entonces  Servicio de Inmigración y Naturalización que no los detuviera. Y todos fueron cómplices en no cumplir las leyes…

Es verdad, el sector de los negocios de este país contribuyó al crecimiento de la inmigración ilegal. Los negocios usaron a miles de ilegales extranjeros. Esos ilegales extranjeros fueron los que terminaron siendo los chivos expiatorios del problema de la inmigración ilegal.  

Quién es Ken Nelson

Tiene 40 años.

z  Obtuvo un título en Justicia Criminal de la Universidad de Delaware, en 1992.

z  Estuvo radicado en Charlotte entre 1998 y 1999.

z  Se estableció en Charlotte en 2006.

z  Trabaja como analista técnico de negocios para la empresa multinacional Keane.

z  Es tesorero del Comité Ejecutivo Republicano del Distrito 9 del Congreso.

z  Miembro del Comité Ejecutivo del Partido Republicano en el Condado de Mecklenburg.

z  Asiste a la Iglesia Uptown.

z  Está casado y tiene una hija de 3 años, que ingresaría al CMS,  si hay cambios.

z  Su candidatura a la Junta Escolar está siendo respaldada por la organización de base Comité Republicano Libertad, el Partido Republicano del Condado de Mecklenburg y la actual integrante de la junta, Kaye McGarry.