Charlotte.- Centenares de hispanos salieron por octava vez, el sábado pasado 13 de abril, a limpiar las calles de la ciudad por la convocatoria de la organización Jesus Ministry.

Temprano en la mañana, los voluntarios recibieron los chalecos reflectores, las pinzas, los guantes y las bolas de plástico, para efectuar una tarea que ha ratificado que la comunidad latina contribuye al aseo y embellecimiento de la ciudad.

Los voluntarios se distribuyeron las zonas de trabajo y después del medio día regresaron a la Iglesia Statesville Road Baptist, donde está ubicada la sede de Jesús Ministry, en el norte de Charlotte.

La campaña de aseo se realiza anualmente en el mismo tiempo en que se efectúa la actividad nacional Mantengamos Bella a América, “Keep America Beatiful”, que data desde 1953.

Precisamente este año, la presidenta de Jesus Ministry, Maudia Meléndez recibió un reconocimiento de la campaña local de Keep America Beatiful.

Jake Wilson, director ejecutivo de la iniciativa Mantener Bello a Mecklenburg, entregó un diploma a Meléndez por su trabajo continuo en los últimos siete años con la campaña “I love Charlotte Limpia”.

“Esta ya es una tradición en la ciudad” indicó el activista comunitario Jorge Torres.
“Es una forma de contribuir a la sociedad de forma tangible y procurar mejorar la imagen de los hispanos”, agregó.

La campaña de “Yo quiero a Charlotte Limpia” nació a mediados de la década pasada, en una época en que la comunidad hispana fue objeto de ataques por parte de los antiinmigrantes.

El éxito de la primera actividad fue tal, que al poco tiempo se realizó una segunda limpieza, y posteriormente se ha organizado puntual y anualmente al comienzo de la primavera.

Este año los voluntarios recibieron una camiseta con el logotipo de la campaña, en el que se combinan un corazón y la panorámica de los rascacielos de Charlotte.

Además, se suministro un certificado de participación.

Los certificados pueden ser usados por los estudiantes para mostrar horas de trabajo comunitario.

Para los adultos, según Meléndez, los certificados podrían servir como comprobantes de voluntariado, en caso de que se apruebe una reforma migratoria.

Meléndez ha contado con el respaldo de miembros de congregaciones religiosas evangélicas, que apoyan con voluntarios a la labor de limpieza.

“Volveré”, dijo Angie Izquierdo, quien participó este año por primera vez en la campaña.