Charlotte. – Las organizaciones, Action NC y  El Colectivo NC realizaron el miércoles 30 de junio un encuentro  virtual para pedir a la Cámara de Representantes y el Senado federal un camino a la ciudadanía para los trabajadores esenciales, beneficiarios del Estatus de Protección Temporal  y soñadores.

Isaías Guerrero

En la actividad intervino Isaías Guerrero, desde el otoño de 2016, organizador comunitario para el Sur del país del Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM), vinculado al Centro para el Cambio Comunitario. CCC, con sede en Washington DC.

FIRM es una coalición de 36 organizaciones en 30 estados, que aboga por la regularización de los indocumentados.

Guerrero, oriundo de Colombia y recipiente de la Acción Diferida (DACA), ofreció un panorama de la actual situación de las propuestas migratorias y la reforma integral en el Capitolio y la Casa Blanca, y la necesidad de presionar a los legisladores y el ejecutivo para que la legalización sea una realidad inmediata.

El dirigente resaltó una propuesta del senador Bernie Sanders, quien encabeza el Comité de Presupuesto en la Cámara Alta, de asignar 126 billones de dólares para “tarjetas verdes” para los inmigrantes.

“Queremos que los senadores se pronuncien públicamente que apoyan la legalización de ocho millones de personas indocumentadas, en el presupuestos que se debatirá en septiembre”, anotó.

Según Guerrero, los inmigrantes ayudaron electoralmente para que el actual mandatario, Joe Biden sea presidente, y es tiempo para reclamar.

“No podemos ser trabajadores esenciales y deportables”, dijo el organizador comunitario.

Menos 6 para Biden

Guerrero y los otros panelistas, Antelmo Salazar, de El Colectivo NC, y Silvia Sánchez, de Líderes en Acción, que hablaron de su papel como trabajadores esenciales, le dieron al presidente una calificación de 6 y menos de puntaje en una escala de cero a diez, respecto a su desempeño en el tema migratorio.

Los proyectos

Además de la iniciativa de Sanders, en el Capitolio se han presentado varios proyectos de ley con miras a regularizar el estatus migratorio de los dreamers, los tepesianos, los jornaleros agrícolas, y los trabajadores esenciales.

Por su parte, la Casa Blanca presentó el proyecto de reforma migratoria prometido por Biden, mediante los oficios del senador Bob Menéndez y la representante Linda Sánchez.

Las iniciativas han avanzado en la Cámara Baja, pero se han estancado en el Senado, dónde la bancada demócrata tiene igual número de integrantes que los republicanos, 50 de 100; no existen 60 sufragios para que se aprueben mediante el método regular; y dos senadores demócratas son tibios en apoyar los planes del presidente.

Forzar una legislación por mayoría simple requeriría un proceso de conciliación presupuestaria, como lo propone Sanders, excluyendo a los republicanos, y con el voto de la vicepresidenta Kamala Harris.

La crisis

Biden ha experimentado una crisis migratoria en la frontera sur, con un éxodo de caravanas de inmigrantes centroamericanos rumbo al norte y flujo de otras nacionalidades, que han dado la imagen que el borde con México es poroso.

Las cadenas de televisión en español, Univisión y Telemundo, muestran el ingreso irregular de gente diariamente por el rio Bravo.

La oposición republicana y los grupos antiinmigrantes, también diariamente atacan a la administración de Biden, a través  de los medios de comunicación que les son afines, como la cadena Fox, por “no tener una política antiinmigrante firme” y estar impulsando una “amnistía para los ilegales”.

Una encuesta publicada en mayo por el medio especializado en política, The Hill indicó que 83 por ciento de votantes republicanos y  22 por ciento de votantes demócratas desaprueban los esfuerzos de Biden en materia de inmigración. El 50 por ciento de los votantes independientes también desaprobó la gestión.

El gobierno de Biden ha estado trabajando en desmontar las más de 400 normativas antiinmigrantes establecidas en los cuatro años de la administración de Donald Trump y en contrarrestar demandas en los tribunales.

Biden le apuesta a resolver el éxodo centroamericano con inversión económica que garantice empleo en los países generadores de flujo migratorio y frenar la corrupción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *