Charlotte.- El pasado 5 de octubre, la hondureña Rosa Hayde Martínez-Quiroz, solicitó no ser deportada del país, mediante la petición legal correspondiente, que sometió ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encontrándose encarcelada en el Centro de Detención de Irwin, localizado en Ocilla, Georgia

La mujer, madre de dos menores ciudadanos estadounidenses,  que vivía en Charlotte desde 2015, había acudido el 3 de octubre a una cita de rutina en las oficinas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en Tyvola Centre, pero nunca regresó a su hogar.

Ella argumenta para quedarse en Estados Unidos, que una de sus criaturas de nacionalidad americana, tiene problemas de salud, y requiere atención permanente.

Además, anota que no quiere que sus hijos se conviertan en carga pública.

En su solicitud cuenta que huyó de Honduras debido a la persecución de una pandilla.

Reconoce en el documento, que la petición es para poner sus asuntos en orden antes de ser deportada, aunque teme por su situación cuando sea retornada a tierra catracha.

Ella nació en 1982, y como sus otros dos hijos, es originaria de la ciudad de El Progreso, ubicada en el departamento de Yoro.

A la mujer, le preocupa que su exparejo reclame la custodia de sus hijos y en una carta explica el asunto, remarcando que ella ha trabajado toda la vida para “sacar a sus hijos adelante”.

Aquí en Charlotte, Martínez-Quiroz se ha dedicado a la limpieza y a pintar casas y oficinas.

La madre refleja el drama de los hondureños con hijos estadounidenses que no tienen estatus legal en Estados Unidos.