Charlotte.- Hacía prácticamente dos años desde que el alcalde Anthony Foxx no se sentaba con Qué Pasa-Mi Gente para dialogar sobre la situación de la comunidad hispana en Charlotte y su administración.

Encontramos a un Foxx más firme, y afectado por la negativa de los concejales de sacar adelante algunos de sus proyectos y con la injerencia del exalcalde y ahora gobernador Pat McCrory en los asuntos de la ciudad.

Al preguntarle por el estado de los hispanos en Charlotte, Foxx, reiteró su impresión por el crecimiento ascendente de la población latina en la ciudad, donde ya los latinos están cerca de llegar a los cien mil habitantes.

“Queremos que los hispanos compitan por puestos públicos”, dijo Foxx, explicando que la mejor manera de que se ventilen los asuntos de la comunidad latina es que se tengan latinos que expresen sus preocupaciones e intervengan en la solución de problemas.

“La Ciudad tiene más de 20 juntas y comisiones, en las que debería haber más hispanos, pero necesitamos que se presenten para nombrarlos”, anotó el alcalde.

Sobre el proyecto del tranvía, el Street Car, que Foxx promovió y para el que no se aprobaron los medios fiscales para continuar construyéndolo, indicó que la gente que necesita el transporte público no se expresó tan fuerte como la de los opositores.

“Esa mayoría silenciosa no se expresó”, dijo el alcalde, quien dio recomendaciones para que los latinos se hagan sentir, cuando hay proyectos como el del tranvía que los podría beneficiar.

“Si los hispanos quieren apoyar proyectos como el Street Car se deben hacer escuchar, deben ir las reuniones del Concejo, hablar en las audiencias y llamar a los concejales cuando algo no les parece”, anotó.
Acerca de la cooperación con el gobernador McCrory señaló que no recordaba con lentes de color de rosa las actuaciones del exalcalde.

“Tenemos dos maneras diferentes de interpretar cuál es el mejor interés de la ciudad”, dijo Foxx, quien consideró que las medidas de austeridad que propone el gobernador McCrory terminarán perjudicando a Charlotte.
“Tendremos menos recursos”, dijo el alcalde.

Foxx defendió su gestión en pos de lograr que haya más empleos en Charlotte y recordó el impacto que tuvo la Convención Nacional Demócrata para que la ciudad se diera a conocer en el mundo y se atrajeran nuevas empresas a la ciudad.

Sobre la seguridad en la ciudad, al alcalde se le expuso el caso de una familia que gastó sus ahorros en montar un restaurante, que los propietarios se vieron obligados a cerrar, por los problemas de delincuencia en el área e incluso el asesinato de una persona cerca de sus puertas.

Foxx dijo que el caso era lamentable, y que él ha hecho esfuerzos para aumentar la fuerza policial y dar más seguridad a los charlotenses.

“Pusimos 200 policías más en las calles”, puntualizó, y mencionó que la ciudad tiene programas para apoyar a los pequeños negocios.

En relación con las licencias rosadas para los estudiantes protegidos por la acción diferida, manifestó que no concordaba con la posición de McCrory, quien dijo que le gustaban.
Foxx explicó que estos problemas no existirían si se aprobara una reforma migratoria en el ámbito federal.

“No tendríamos el problema de las licencias de colores, ni tampoco programas como el 287g, que nos an afectado localmente”, dijo el alcalde de Charlotte.