Charlotte.- Los cuerpos de dos primos mexicanos que habían sido reportados como desaparecidos el pasado 21 de noviembre por el familiar de uno de ellos, fueron hallados  dos días después por las autoridades en Timmonsville, localidad en Carolina del Sur.

Las víctimas identificadas como Floriberto Acahua Itehua, de 32 años y Benjamín Acahua Itehua, de 39 años, (primero y segundo de iz. a der. en la foto) fueron encontradas cerca de un bosque el pasado miércoles 23 de noviembre.

El mismo día, fueron capturados los hermanos también mexicanos, Aquilino Tzompaztle, de 20 años, -cuñado de Floriberto- y Efraín, de 23 años, a quienes la policía señala como los homicidas que además vivían con las víctimas en una casa ubicada en 11200 Mt. Holly Road, al oeste de Charlotte.

La policía ubicó rápidamente a los dos hermanos, y a un tercer implicado identificado como Dominick Vershon Cole, de 26, en la localidad de Fayeteville, del vecino estado donde los dos mexicanos presentan récords criminales.

Socorro Quiahua, quien vive a dos casas de su primo Floriberto, contó que se preocupó porque no había tenido noticias suyas durante el fin de semana y el lunes junto al hijo de la casera del difunto, que vive en una propiedad contigua, reportaron su desaparición.

“Llamé a su patrón y tampoco sabía nada de él, entonces entramos a la casa, y notamos que ninguna de las camas tenía sábanas ni cobijas y nos pareció extraño, fue cuando decidimos llamar a la policía”, contó Quiahua a Qué Pasa-Mi Gente.

El familiar comentó, que un mes atrás su primo Floriberto tuvo una discusión con los sospechosos, quienes llevaban cuatro meses viviendo en la casa.

“Ellos no tenían trabajo y no aportaban nada de dinero, solo entraban y salían de la vivienda. No entendemos que pudo haber pasado y porque los mataron”, señaló Quiahua.

Ronald Alwran, hijo de la casera, dijo a este semanario, que Floriberto a quien también llamaban Roberto rentaba la casa desde hace cuatro años, y lo describió como un hombre tranquilo, bueno y trabajador.

“Es el mejor hombre que haya conocido y lo consideraba mi amigo”, expresó el anglo.

En la tarde del pasado sábado 26 de noviembre, familiares, amigos y vecinos de los dos fallecidos, se reunieron frente a la casa, que aún conserva las cintas de “sellamiento de la escena del crimen” de la policía, para orar por las almas de los dos trabajadores.

Quiahua también contó, que han colocado cajitas en distintos negocios hispanos de toda la ciudad para recolectar el dinero para enviar los cuerpos al pueblo de Astacinga, en el estado de Veracruz, de donde ambos son oriundos.

A Florentino quien trabajaba desde hace cuatro años en Davey Tree, una compañía de servicio de árboles de Charlotte, lo espera su esposa y su hijo pequeño de apenas 3 años, a quien nunca conoció.

“A él le preocupaba mucho el futuro de su hijo y tenía planeado regresar a México pronto. Estaba terminando de construir su casa y ya había vendido todas sus cosas de valor”, contó Quiahua.